lunes, 26 de noviembre de 2007
Razón de ser
Real Sociedad: Riesgo; Gerardo García (Castillo, min.4), Mikel González, Ansotegi, Carlos Martínez; Elustondo, Bergara (Novo, min.88), Xabi Prieto, Aranburu, Estrada; Delibasic (Díaz de Cerio, min.85).
Málaga: Goitia; Rossato (Calleja, min.75), Welington, Jesule, Gámez; Apoño, Carpintero (Gerardo, min,46), Eliseu, Hidalgo, Paulo Jorge (Salva, min.67); Peragón.
Goles:
1-0, min.9: Aranburu
2-0, min.73: Carlos Martínez
La posibilidad de que la Real saltara ayer al campo con 9 jugadores de la cantera se había planteado a lo largo de los últimos días. Tras una semana de nuevas polémicas que salpicaban esta vez también a la plantilla ayer llegaba un momento decisivo. Cinco jornadas consecutivas sin ganar (una derrota y cuatro empates) y un entorno demasiado enrarecido poco ayudaban para que "los peques" saltaran al campo concentrados en un rival más que difícil: el Málaga, líder de la Segunda con unos números envidiables.
Llegó el momento. Y el sueño se convirtió en Realidad. Un sueño txuriurdin que hizo vibrar a una grada que disfrutó, llena de orgullo, del partido que los jóvenes le brindaron. No estuvieron sólos. Sin olvidarnos de Gerardo, que hubo de abandonar el partido a los cuatro minutos, la veteranía del capitán, de nuevo en su mejor versión, y el trabajo de Delibasic, entre otros, ayudaron a los nuevos a firmar uno de los mejores partidos de los últimos tiempos en Anoeta.
Y es que, el triunfo ante el líder fue, sobre todo, trabajado y merecido. Un partido serio, no libre de momentos de empanada mental, y en ocasiones con un juego bonito, logró que los tres puntos se quedaran en casa (por fin). La Real salió enchufada. Los primeros minutos el equipo miró hacia arriba con un gran Markel Bergara dirigiendo ayudado por un acertado Elustondo. Aranburu ofrecía de nuevo su mejor versión, Prieto ponía gotas de calidad y Delibasic se dejaba la piel trabajando. Y así, llegó el primer gol. Aranburu enchufó un rechace de un córner y metió la pelota en la red. 1-0.
La ventaja en el marcador, además, no se tradujo en una relajación en el campo. La Real lo siguió intentando aunque con el pasar de los minutos el Málaga se despojó de ese dominio territorial de los locales y se vino arriba. Llegó entonces la hora de los de atrás. Brillante Riesgo (una vez más) en el final y en el inicio de la segunda parte con tres paradones que dieron vida al equipo. Faltos de inspiración en el centro del campo la defensa realista demostró una vez más que la presencia de Mikel González más que necesaria es indispensable. Y así, poco a poco, y con la seguridad que da tener las espaldas cubiertas y jugando ya con uno más tras la expulsión del lesionado Eliseu, el equipo volvió a lanzarse contra la portería visitante. Con menos contundencia pero con más inteligencia. Aranburu varias veces y también Prieto pudieron cerrar el marcador, pero fue Carlos Martínez en una jugada a balón parado quien empujó el balón a las mallas con la cabeza.
Y entonces, con la tranquilidad del 2-0, llegó EL momento. Ese momento que algunos esperábamos desde el minuto 4 con la entrada de Castillo. Coleman retiró a un entregado Delibasic para meter en el campo a Iñigol. No fueron ni cinco minutos, pero supieron a gloria. Once jugadores txuriurdin en el césped de Anoeta. Once jugadores salidos de Zubieta. Un hueco para soñar. Amets Bat.
lunes, 19 de noviembre de 2007
Frágiles
Real Sociedad: Riesgo, Carlos Martínez, Mikel González, Víctor López, Gerardo, Garitano, Elustondo, Xavi Prieto (Estrada, m.89), Larrea (Ansotegi, m.45), Aramburu y Delibasic (Gari, m.74).
Gimnástic: Juanmi, Campano, Abraham, Tortolero, Rubio, Abel, Arpón (Pinilla, m. 54), Maldonado, Jandro, Antonio López y Calle (Gorka, m.68).
Goles:
0-1, m.25: Delibasic
1-1, m.81: Tortolero
Y una vezmás escribir la cróncia sobre el último partido de la Real resulta monótono y repetitivo. Parece que la realidad de este equipo (la futbolística, de la otra mejor no hablamos) se ha quedado estancada en un insultante bucle en el que cada fin de semana, se repiten los mismo ridículos y los mismos despropósitos del anterior. Es como si de un espectáculo de circo se tratara que, una vez aprendido de memoria, se interpreta cada día en distinto lugar pero exactamente igual que la vez anterior, sin hueco para la improvisación. Ironías de la vida, mientras que los partidos de la Real no dejan nada para esa improvisación fubtolística es precisamente ese aspecto, las salidas del guión, el que pierde al equipo en el campo. Y es que, la Real demostró el sábado, una vez más, que si le cambian la idea con las que ha salido del vestuario ya no es capaz de encontrarse. Este es un equipo frágil.
La primera parte del partido de Tarragona fueron, probablemente, unos de los mejores minutos de la Real en lo que va de temporada -que no es tan difícil-. Más o menos los mismos de siempre, con Mikel González como novedad saltaron al campo dispuestos a todo. En frente tenían un equipo con 11 jugadores, que, jugando en casa, se echó arriba. La posesión, pues, no era un dominio de la Real, que consiguió aprovechar los espacios que el Nastic dejaba en su ofensiva para crear peligro. Una versión muy mejorada de Aranburu (horrela bai Mikel), una defensa más seria (no es casualidad que si M.González está en el campo se defienda mejor) y sobre todo, un voluntarioso y acertadísimo Larrea. Arriba Delibasic consiguió por fin el tan merecido premio que todo delantero busca (bueno....) y que él tanto merecía. Y así, una vez más, la Real se adelantó en el marcador. Pero quedaba mucho por delante.
Y como en este equipo nunca puede ir todo viento en popa, siempre alguien (o algo, o algunos o unos cuantos....) echa por la borda todo un gran trabajo. Y así fue. Un pésimo partido (45 minutos para ser más exactos) de Víctor López que finalizaron con una expulsión. Uno menos y todo un descanso por delante para pensar como afrontar la segunda parte. Coleman tiro de esquema y quitó a Larrea, que en el campo, estaba siendo lo mejor del equipo. Su ausencia se sumó al bajón de Aranburu, al mayor empuje del Nástic, a la pájara mental del equipo y a la escasa aportación de jugadores claves para dar lugar al mismo guión de siempre. Una Real derrotada antes de encajar ningún gol. Que, por su puesto, llegó. Y para ser fieles a los cánones txuriurdin, llegó en una jugada a balón parado. Un hazmereír más que se suma a los miles y finalizó con el consabido 1-1 y los colores en las mejillas. Y gracias.
domingo, 18 de noviembre de 2007
Puntuaciones Nastic-Erreala
C. Martínez: 5 puntu. Impreciso, no se incorporó mucho al ataque y en ocasiones hizo malos centres sin sentido. En defensa seguro pero también cometió imprecisiones que pudieron costar caro. Aun con imprecisiones su espíritu combativo es importantísimo.
M. González: 6 puntu. Bien en líneas generales, bastante bien. Pero en las jugadas a balón parado la Real sufre demasiado, encajó un gol y a punto estuvo de recibir otro.
Víctor López: 0 puntu. Horrible partido lacrado por la temprana tarjeta amarilla y rematado en la segunda, donde él mismo regaló el balón y después cometió una falta peligrosa pero sobre todo que echaba por la borda toda la primera buena parte.
Gerardo: 6 puntu. Lo contrario de López, aunque empezó horriblemente como de costumbre y estaba marcado por una tarjeta temprana fue rehaciéndose para sobre todo en la segunda parte mejorar. No hizo buen partido pero al menos demuestra profesionalidad y mentalidad en momentos difíciles.
Garitano: 5 puntu. En la primera parte trabajo infame con el balón en los pies pero bien en la presión. En la segunda desbordado aunque mantuvo el tipo.
Elustondo: 6 puntu. Primera parte bastante mala con el balón aunque su trabajo de presión era bastante bueno. En la segunda fue de lo poco con criterio táctico y mejoró, sobre todo en los momentos finales.
Aranburu: 6 puntu. Muy bien en la primera parte aunque falló lo indecible. En la segunda se diluyó y cometió los errores típicos.
Prieto: 3 puntu. Otro de los partidos en los que está pensando más en el hotel, en a quién darle la camiseta, en a quién aplaudir....Trabajo en defensa y arriba un par de centros buenos en lo demás ni recibió el balón ni intentó recibirlo.
Larrea: 7 puntu. Muy trabajador como el partido anterior, y esta vez más afortunado. Un físico portentoso que con un poco de acierto técnico y táctico cuaja una primera buena parte. Fue sustituido en el descanso al quedarse la Real con uno menos.
Delibasic: 8 puntu. Gran partido pese a que en la segunda parte no tuvo un solo balón. Lleva tiempo jugando bien (para lo poco que le llega) y por fin rompió su racha de no goles, pero además de ellos trabajó bien y en la segunda parte hizo lo que tenía que hacer.
Ansotegi: 6 puntu. Bien en lineas generales, la defensa mejoró mucho (sí, Iria, dilo, gracias a m. González) pero lo mismo que he dicho antes, no podemos sufrir tanto en jugadas a balón parado.
Uranga: 3 puntu. Comenzó bien manteniendo el balón en los pies en una jugada pero no pudo hacer la labor de Delibasic y con el 1-1 no le llegaron balones para hacer algo arriba.
Estrada: punturik gabe.
miércoles, 14 de noviembre de 2007
Ez dut (dugu) nahi
(Berri Txarrak, Ez dut nahi)
Tan cerca estaba que llegó. El camino se ha recorrido (o se ha desandado, según se mire) en un tiempo récord. Hace escasos años que los despropósitos comenzaron a sucederse en un club que está ya desahuciado. La última piedra de su entierro se ha colocado hoy. Gari Uranga dijo hace unos meses que la Real Sociedad era una casa de putas. Ojalá. Al menos así tendríamos ingresos, aficionados fieles e incluso seriedad. Las sinrazones, los intereses, las mentiras, las huidas, las falsedades, las rumores... todo está a la orden del día aquí. Todo menos el fútbol.
A priori, el de hoy, con el anuncio de dimisión de María de la Peña y la convocatoria de las elecciones para el 3 de enero, debería ser el día de la liberación. Sin embargo, algo que, sobre el papel, se ve como la opción más viable se enturbia al echar un vistazo al entorno (y al interior) de la Real y ver que apesta por todos los lados. Ya nada es real, hace tiempo que entre el club y sus aficionados cayó un telón que quién sabe cuándo, dónde y en qué circunstancias, se correrá.
Y con ese 'tufillo' a chanchullos, intereses, mentiras y engaños que tanto desprende todo lo que se refiere a la Real desde el final de la era de Uranga (dentro de nada le nombrarán santo -sin 's' al final) nos encontramos de lleno, aprisa y corriendo (y mal se suele añadir) en un nuevo proceso electoral. Y van ... Los actores, los mismos: Denonerreala por un lado (mismo perro con otro collar) y Santos. Sorpresa. Esta vez de la mano. Enfrente los chinos. Quedan muchas cosas por ver, definir y explicar, pero de nuevo las opciones se pintan de negro o blanco. Santos y cía se alían, cuales superhéroes que quieren salvaguardar la Real "de todos" al más puro estilo del despotismo ilustrado que tan bien han representado los miembros del Consejo en los últimos tiempos. El otro extremo a priori deberán cubrirlo los chinos que ya no usarán el pretexto de echar a los de ahora para hacerse con el 35% acciones. Mucho que reajustar, pues.
Y como casi siempre, entre lo blanco y el negro está el acierto. Oreka, que se dice. (Aunque el equilibrio no valga cuando estás en el suelo, y ya dudo de que algo o alguien pueda algún día resucitar a este club muerto a las puertas de su siglo de vida). Sin embargo (obviando a APARS como alternativa), no existe ese intermedio y ninguna de las opciones actuales interesa a la Real. Es obligatorio elegir entre Gipuzkoa y la globalización obviando lo realmente importante para el equipo, eso que una opción olvida en la teoría y la otra en la práctica: volver a ser lo que era, recuperar la identidad de un club donde el Consejo no destacaba. Las cosas se decían, se sentían y se hacían en el campo. Allí donde hace años ya no hay nada.
Porque sí, lo crean o no, además de 'Giputxinos', dimisiones, elecciones y lavadoras estropeadas, este fin de semana vuelve a haber partido de Liga. No, el parón de las selecciones no afecta a la Segunda División.
"(...) ta nik ez dut nahi"
lunes, 12 de noviembre de 2007
La historia se repite
Real Sociedad: Riesgo; Gerardo, Labaka (Mikel González, min 63), Víctor López, Carlos Martínez; Larrea (Stevanovic, min. 46), Aranburu, Garitano, Xabi Prieto, Elustondo (Uranga, min. 60); Delibasic.
Celta: Pinto; Lucas, Rubén, Lequi, Lago; Canobbio (Suarez, min, 78), Vitolo, Jorge (Agus, min. 60), Nuñez; Quincy (Esteban, min. 4), Perera.
Goles:
1-0, min. 23, Víctor López.
1-1, min. 30, Jorge.
La historia se repite, y el titular de marras haciendo alusión a la Real se repite más que la máxima histórica materialista en sí. Es la antiparadoja, el círculo perfecto que nunca se cierra y nunca se contradice, la historia se repite, y al volver a comenzar así una crónica de la Real no haces más que dar la razón la frase en sí. Como la película de "El día de la Marmota" (un clásico a la hora de describir a la Real) el ciclo se repite una y otra vez. Por usar referencias más frikis (¿¿¿¿más frikis aún????sí, más aún) citaremos a "Mark Hamil, Mark Hamil" y la memorable sesión de Muchachada Nui del otro día. Y ya de tanto repetirse aburre, y si no fuera porque el Eibar ganó el sábado un servidor habría estado más cerca de la porra del Ipotx.
Y es que la Real es predecible hasta en el resultado, claro que para que empate el partido en casa tienen que expulsar a un jugador nada más empezar. Contra 10 jugadores del Celta 11 de la Real pudieron jugar un partido nivelado donde la Real llevó la iniciativa (que no sería la primera vez que ni eso) pero que se vio en ocasiones superada en juego por un equipo con un jugador menos. Un inicio más que prometedor de una Real agresiva con Larrea como impulsivo rematada en un penalty inexistente (luego el árbitro no quiso ver ninguno más en ninguna de las dos áreas, en realidad en la misma) y tras errar en la ejecución otro desastre soberano de la Real con una defensa dormida que pudo poner a los visitantes por delante, teniendo que intervenir Riesgo.
Una vez que Gerardo y Víctor López mejoraron y por lo menos demostraron mentalidad y entraron en el partido, las ocasiones del Celta se redujeron. Con la mejora atrás un Aranburu intermitente que no sabía si estaba en la banda o en el centro intentó ayudar a un medio campo con un Garitano ineficaz y un Elustondo desaparecido desde que erró algunos pases. Prieto se limitó a dejar algún centro y el trabajo arriba lo pusieron un Larrea voluntarioso y un Delibasic desasistido que tuvo alguna ocasión de marcar antes del penalty y fue objeto de un penalty. Así que el gol de la Real fue a balón parado...increíble pero cierto...frente al gol de bella factura (con gran asistencia de Labaka) que empató el encuentro. Una vez más, la Real incapaz de sobreponerse a 10 jugadores.
En la segunda parte más de lo mismo hasta los arreones finales de achuche con la hora. Hasta entonces un compendio de la desimaginación más sosa y aburrida, empeorada por el rendimiento de un Mikel cada vez más fallón ayer. Una banda izquierda (compuesta por dos diestros) que no funcionó para nada con un Gerardo desasistido y un Aranburu tratando de organizar un juego que no existió. La banda derecha fue de menos a más y visto que no había mucho más C. Martínez completó otro derroche de entrega y en las ocasiones en que Prieto quiso sacar su calidad la Real fue capaz de hacer algo. El remate de Delibasic al palo fue de lo poco que mereció la pena de los 90 minutos y llegó por la citada banda. La entrega de Gari no dio ningún fruto aparte de alguna incorporación a la banda izquierda y una última buena jugada culminada en un mal remate. Mikel González suplió acertadamente a Labaka y sobre Stevanovic...Su entrada por Elustondo no tuvo el efecto deseado y por el centro la Real no generó prácticamente una jugada de peligro aunque algún pase interior ya intentó el esloveno. Esperemos que demuestre algo más que lo visto hasta ahora. Esperemos sentados, claro está.
Por parte del Celta, además del regalo de Victor López (tampoco podía hacer un partido redondo el hombre, si no no sería él) tuvieron más ocasiones de llevarse los 3 puntos de Anoeta pero supongo que por eso del hermanamiento vasco-galego, por respeto a que hace nada mandamos a nuestra reportera más agradable de ver, leer y oír a tierras galegas y por agradecimiento a los cánticos del nuevo gudari galego de Anoeta Nandinho se quedaron con lo que había y dieron un punto al equipo del guiri de Bataplán. Un partido llamado al 0-0 (empate a nada) donde López marcó de cabeza engañando al destino pero Labaka (y el propio López después aunque sin fortuna) enmendaron ese descaro regalándole un gol al Celta. Total, pitos a De la Peña que ayer debió de errar en los pases.
lunes, 5 de noviembre de 2007
Los buenos del cuento
Hay días en los que una mira a su alrededor y se ve y se siente sola. Sola contra un mundo inesperado e irreal pero no por ello sorprendente. Un mundo kafkiano e incoherente que decide aplaudir un día lo que otrora despreció y criticó. Ya no quedan voces, ni ganas, de discutir el tema. Ni tan si quiera quedan fuerzas para, en un pequeño esfuerzo, tratar de explicar porqué se va a contracorriente. Pero siempre, en esos momentos, hay algo o alguien que te ayuda a coger impulso y a defender lo nuestro. Que no nos quiten el derecho a soñar, a sentir.
Los chinos. El tema más repetido en cada esquina, en cada bar y en cada oficina de Gipuzkoa. ¿Y tú de quién eres?, rezaba el anuncio. Algo similar ocurre aquí. Maniqueísmo 100%: o de los chinos o de los del consejo actual. Nunca existen las medias tintas, ya se sabe.
Que digo yo, que mala memoria tienen/tenemos los guipuzcoanos. Tanto que se nos olvida que los que ahora tenemos que aborrecer fueron los salvadores de las garras del ogro. Un ogro que en su día fue la cura deseada a otra bestia de algún cuento inventado. Qué fácil olvidamos y qué fácil cambiamos de opinión. ¿Cuánto tardarán los chinos en ser los malos del cuento? El problema es que, entonces, quizás, sea tarde. Y ya no nos quedará el derecho a soñar. Por lo menos no con la Real. Porque, ya no será nuestra.
Hercúles-Real (no-crónica)
De la mitología oriental y los fuegos de artificio ya hablaremos...