Real Sociedad: Bravo, Carlos Martínez, Ansotegi, Castillo, Rivas, Gerardo (Necati, min.69), Markel (Moha, min.85), Aranburu, Xabi Prieto, Abreu y Marcos (Agirretxe, min.85).
CD Tenerife: Luis García, Beltrán, Martínez, Ezequiel Luna, Sicilia, Ricardo (Mikel Alonso, min.75), Richi, Juanlu (Oscar Pérez, min.86), Alfaro, Kome (Ayoze, min.75) y Nino.
Goles: 1-0, min.53: Abreu. 1-1, min.54: Nino, de penalti. 1-2, min.66: Nino.
La Real se jugaba entrar en la lucha por el ascenso ganando a un rival directo el sábado en Anoeta, pero acabó perdiendo un partido y con él prácticamente las únicas opciones de ascenso que le quedaban. Ante las bajas en defensa Lillo optó por mantener la defensa de 3, pero en vez de 3 centrales desechó la opción de Dramé y saco a Ansotegi flanqueado por C. Martínez y Castillo en bandas. Una apuesta muy muy arriesgada que permitía alegrías en ataque pero vaticinaba riesgo ante el equipo más goleador de la categoría. Para frenar al Tenerife prefirió volver a sacar a Gerardo en el centro del campo aunque quizás habría sido mejor ponerlo de lateral para ayudar a C. Martínez de falso central o viceversa.
Pero el objetivo de Lillo ha sido controlar el centro del campo con Gerardo, Rivas, Markel y Aranburu en el centro del campo para buscar a Prieto y Marcos en la conexión con Abreu, buscando también las incorporaciones desde atrás. Y es que con el centro del campo saturado la Real no ha controlado totalmente el partido pero sí lo suficiente como para crear muchas más ocasiones que el rival. Tener el balón parecía la manera de desactivar al Tenerife. Pero las llegadas desde atrás a centres desde la banda derecha sobre todo o balones de Abreu nos los han aprovechado un Aranburu que ha buscado el gol con insistencia en la primera parte pero se ha mostrado incapaz de materializar sus ocasiones, ni Gerardo ni Marcos en sendas llegadas. El Tenerife tampoco estaba dormido y ha dado sensación de peligro con el balón en los pies, valiéndose además algún regalo de C. Martínez; pero el gol realista parecía mucho más cerca al descanso.
En la reanudación el Tenerife ha salido más enchufado pero ha sido la Real la que se ha adelantado en el marcador, haciendo justicia a lo visto hasta entonces con una buena jugada de Prieto que ha rematado de cabeza Abreu. Por unos momentos la Real parecía engancharse al tren del ascenso, pero ese mismo tren lo ha arrollado de inmediato. Al instante un C. Martínez que empezaba a tener muchos problemas tanto por la banda como por el centro con Kome y Nino ha cometido penalty sobre el primero, y el Tenerife ha igualado el marcador. Un mazazo para la Real que desde ese momento ha jugado con mucha menos seguridad hasta que otro regalo de C. Martínez en el 66 ha sido aprovechado por un listísimo Nino para adelantar a los visitantes.
Inmediatamente ha salido Neçati al terreno de juego en lugar de Gerardo, pero la Real no ha vuelto a desplegar su juego ante un Tenerife más que dispuesto a jugar a la contra. Con la salida de Mikel Alonso ya ha quedado claro a que jugaría el Tenerife, pero ni siquiera ha necesitado replegarse atrás, sino que ha aprovechado para jugar rápida y directamente balones arriba ante una Real volcada arriba pero incapaz de crear peligro con sus jugadores de banda desaparecidos, Rivas echado atrás y un Aranburu y Markel enfrentados a un centro del campo superior en número. Al final, la Real ha carecido de aquello que en el esquema inicial de Lillo quería preservar a toda costa: el centro del campo. De hecho ha sido el Tenerife el que ha dado mayor impresión de poder marcar otro gol y salvo un chut de fuera del área de Castillo y los córners, la Real apenas ha inquietado al meta rival. Ni la entrada de Agirretxe y Moha, ya en el 86, ha contribuido a nada.
martes, 21 de abril de 2009
domingo, 12 de abril de 2009
Pseudo-puntuaciones Reala-Eibar
Bravo: 5, 5 puntu. Algún paradón, y poco trabajo más aunque se mostró más inseguro que otras veces y realizó saques absurdos y jugadas peligrosas sin sentido.
M. González: 4 puntu. Poco atento en la segunda parte en balones que tuvo que despejar antes. En uno le robaron la cartera y apunto estuvieron de meterle gol a la Real, en otro lo perdió y cometió penalty y lo expulsaron.
Ansotegi: 6 puntu. Bien en la primera parte, sufrió algo más en la segunda pero estuvo bien por alto pero también por bajo.
Labaka: 5,5 puntu. Bien en tareas defensivas, subió en algunas ocasiones pero en muchas dejó en evidencia su poca técnica.
Rivas: 8 puntu. No se le puede pedir nada con el balón en los pies, pero luchó como un condenado y sobre todo jugando de cuasi-central se hartó a despejar balones de cabeza.
Markel: 6 puntu. Luchador, irregular en varias acciones pero un par de robos y conducciones suyas fueron de lo poco inspirador de las posibilidades de la Real al final del partido.
Aranburu: 5,5 puntu. Buen gol pero partido irregular con buenas acciones y pérdidas de balones peligrosas aunque es cierto que los jugadores del Eibar se hartaron a darle patadas.
Marcos: 3,5 puntu. Dos o tres apariciones con calidad pero sin llegar a poner buenos centres. Le hicieron llegar muy pocos balones.
Moha: 3 puntu. Muy perdido, más bien poco en ataque pese a alguna jugada buenas.
Prieto 5,5 puntu. Con cuentagotas pero las pocas acciones de calidad por las que llegó el peligro de la Real salieron de sus botas.
Abreu: 2, 5 puntu. Un partido como otros muchos, sin correr, sin presionar, sin luchar pero sirviendo una asistencia más a Aranburu para el primer gol de la Real. Al final del partido una buena acción donde pudo marcar pero sobre todo una última acción donde tomó la peor de las decisiones.
M. González: 4 puntu. Poco atento en la segunda parte en balones que tuvo que despejar antes. En uno le robaron la cartera y apunto estuvieron de meterle gol a la Real, en otro lo perdió y cometió penalty y lo expulsaron.
Ansotegi: 6 puntu. Bien en la primera parte, sufrió algo más en la segunda pero estuvo bien por alto pero también por bajo.
Labaka: 5,5 puntu. Bien en tareas defensivas, subió en algunas ocasiones pero en muchas dejó en evidencia su poca técnica.
Rivas: 8 puntu. No se le puede pedir nada con el balón en los pies, pero luchó como un condenado y sobre todo jugando de cuasi-central se hartó a despejar balones de cabeza.
Markel: 6 puntu. Luchador, irregular en varias acciones pero un par de robos y conducciones suyas fueron de lo poco inspirador de las posibilidades de la Real al final del partido.
Aranburu: 5,5 puntu. Buen gol pero partido irregular con buenas acciones y pérdidas de balones peligrosas aunque es cierto que los jugadores del Eibar se hartaron a darle patadas.
Marcos: 3,5 puntu. Dos o tres apariciones con calidad pero sin llegar a poner buenos centres. Le hicieron llegar muy pocos balones.
Moha: 3 puntu. Muy perdido, más bien poco en ataque pese a alguna jugada buenas.
Prieto 5,5 puntu. Con cuentagotas pero las pocas acciones de calidad por las que llegó el peligro de la Real salieron de sus botas.
Abreu: 2, 5 puntu. Un partido como otros muchos, sin correr, sin presionar, sin luchar pero sirviendo una asistencia más a Aranburu para el primer gol de la Real. Al final del partido una buena acción donde pudo marcar pero sobre todo una última acción donde tomó la peor de las decisiones.
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Temporada 2008-2009
lunes, 6 de abril de 2009
Vuelta a las andadas
Real Sociedad: Zubikarai; Ansotegi, Mikel González, Labaka; Gerardo (Xabi Castillo, min. 60), Markel (Rivas, min. 75), Aranburu, Sergio; Marcos (Agirretxe, min. 45), Xabi Prieto y Abreu.
Gimnástic: Rubén Pérez; Campano, Mairata, Medina, Mingo; Diop, Bauzá, Jandro (Redondo, min. 67), Jose Mari (Moisés, min. 90); Casadesús, N'Gal (Alba, min. 85)
Un empate después de 4 victorias seguidas no es muy mal resultado. El problema es que la Real no estaba luchando entre los de cabeza, sino que luchaba por acercarse a ellos, teniendo que ganar todo lo posible en los partidos que quedan. Además de contra el tiempo lucha contra unos equipos que están fallando lo justo. Así pues, el empate del otro día en Anoeta puede resultar un paso atrás sin vuelta para un equipo que ni siquiera estaba clasificado para la carrera final del ascenso.
Y sobre todo deja una muy mala imagen de la Real. La Real había encarrilado 4 victorias seguidas con un acierto ante la portería rival sencillamente espectacular. Con el resultado a favor había tenido ráfagas de buen juego y sobre todo acierto para controlar los partidos, pero no podía seguir marcando todo. Si el sábado hubiera marcado el penalty o Aranburu hubiera acertado en el remate como en el anterior partido en casa las carencias de la Real habrían pasado más inadvertidas, pero había de llegar el momento en que la fortuna no nos sonriese tan de cara.
El esquema asimétrico de Lillo (muy alabado por su planteamiento en Castelló), el cual hizo bien en mantener ya que estaba dando buenos resultados, dejó sus carencias a la vista. Un Marcos absolutamente desasistido en banda izquierda apenas entró en juego (en casa interviene mucho menos que lejos de Anoeta) y Prieto metió algunos centres pero tampoco consiguió entenderse demasiado con un Gerardo perdido como de costumbre. Pero lo peor era el centro del campo, Markel estuvo muy voluntarioso pero desbordado, Aranburu estuvo pobre y fallón ante puerta y Sergio era de los menos malos pero sin hacer tampoco demasiado hasta su lesión. Así las cosas, la Real dependía de alguna acción desequlibrante de sus 3 mediapuntas (Marcos, Sergio o Prieto) y alguna conexión con Abreu. Pero esta vez la flauta no sonó.
Sin demasiado juego pero la Real tuvo sus alternativas en una primera parte con opciones para los dos bandos. De la banda derecha realista llegaron algunas acciones como un claro remate de cabeza de Aranburu que se marchó fuera o un centre de Prieto que pego en la mano del defensor (ya no andamos tan mal de árbitros) y que forzó el penalty con el que Abreu acabó de redondear una mala tarde. En la primera parte hizo algo bajando balones y peleando, en la segunda, cansado por el viaje o por lo que fuere, ni eso. La Real perdonó esta vez y no fue capaz de encarrilar la victoria y jugar cómodo.
Con la presión de tener que ir a por el partido, la segunda parte fue un partido sin control en el que los visitantes movieron el balón con mucha más fluidez que los locales. La lesión de Sergio dejó a la Real más descabezada aún y la entrada de Agirretxe en posición de media-punta o segundo delantero atrasado para subir el balón no aportó nada al equipo. Con Aranburu y Markel mal en tareas de conducción, Marcos sin recibir balón, Agirretxe lejos del área y Abreu missing, sólo alguna acción de Prieto creo peligro pero los principales problemas fueron para la Real que tuvo problemas con la velocidad de N´gal (bien cubierto por Ansotegi pese a la rapidez del punta) y la calidad de Victor.
La entrada de Castillo y la necesidad de los 3 puntos dieron alas a una Real que buscó el gol con más corazón que cabeza. Mikel Gonzalez, reconvertido a la derecha a la entrada de Castillo tuvo una buena ocasión pero al final fue el Nastic el que se mostraba más cerca del gol en ese toma y daca, y fue gracias a Zubikarai el que no se marcharán con los 3 puntos. La entrada de Rivas por Markel demuestra que, además de los problemas físicos de Markel, la Real necesitaba controlar el centro del campo pero ni con el manchego en el campo fue así. La Real buscó la portería rival con ganas pero sin ideas y al final dio la sensación de que era el Nastic el que podría llevarse los puntos.
Empate sin goles al final en Anoeta, y una Real que volvió a las andadas, antes de lo esperado. Lo habitual suele ser que cuando nos ponen el caramelo en la boca, nos lo quiten y nos quedemos con cara de tontos; es decir, que cuando nos acercamos a puestos realmente importantes lo mandamos todo a freír espárragos en poco tiempo. Lo más esperado era que la Real siguiera ganando partidos para estando a punto de colocarse entre los 3 primeros empezar a perder otra vez. Pero no ha sido así. Esta vez hemos caído antes aún.
Gimnástic: Rubén Pérez; Campano, Mairata, Medina, Mingo; Diop, Bauzá, Jandro (Redondo, min. 67), Jose Mari (Moisés, min. 90); Casadesús, N'Gal (Alba, min. 85)
Un empate después de 4 victorias seguidas no es muy mal resultado. El problema es que la Real no estaba luchando entre los de cabeza, sino que luchaba por acercarse a ellos, teniendo que ganar todo lo posible en los partidos que quedan. Además de contra el tiempo lucha contra unos equipos que están fallando lo justo. Así pues, el empate del otro día en Anoeta puede resultar un paso atrás sin vuelta para un equipo que ni siquiera estaba clasificado para la carrera final del ascenso.
Y sobre todo deja una muy mala imagen de la Real. La Real había encarrilado 4 victorias seguidas con un acierto ante la portería rival sencillamente espectacular. Con el resultado a favor había tenido ráfagas de buen juego y sobre todo acierto para controlar los partidos, pero no podía seguir marcando todo. Si el sábado hubiera marcado el penalty o Aranburu hubiera acertado en el remate como en el anterior partido en casa las carencias de la Real habrían pasado más inadvertidas, pero había de llegar el momento en que la fortuna no nos sonriese tan de cara.
El esquema asimétrico de Lillo (muy alabado por su planteamiento en Castelló), el cual hizo bien en mantener ya que estaba dando buenos resultados, dejó sus carencias a la vista. Un Marcos absolutamente desasistido en banda izquierda apenas entró en juego (en casa interviene mucho menos que lejos de Anoeta) y Prieto metió algunos centres pero tampoco consiguió entenderse demasiado con un Gerardo perdido como de costumbre. Pero lo peor era el centro del campo, Markel estuvo muy voluntarioso pero desbordado, Aranburu estuvo pobre y fallón ante puerta y Sergio era de los menos malos pero sin hacer tampoco demasiado hasta su lesión. Así las cosas, la Real dependía de alguna acción desequlibrante de sus 3 mediapuntas (Marcos, Sergio o Prieto) y alguna conexión con Abreu. Pero esta vez la flauta no sonó.
Sin demasiado juego pero la Real tuvo sus alternativas en una primera parte con opciones para los dos bandos. De la banda derecha realista llegaron algunas acciones como un claro remate de cabeza de Aranburu que se marchó fuera o un centre de Prieto que pego en la mano del defensor (ya no andamos tan mal de árbitros) y que forzó el penalty con el que Abreu acabó de redondear una mala tarde. En la primera parte hizo algo bajando balones y peleando, en la segunda, cansado por el viaje o por lo que fuere, ni eso. La Real perdonó esta vez y no fue capaz de encarrilar la victoria y jugar cómodo.
Con la presión de tener que ir a por el partido, la segunda parte fue un partido sin control en el que los visitantes movieron el balón con mucha más fluidez que los locales. La lesión de Sergio dejó a la Real más descabezada aún y la entrada de Agirretxe en posición de media-punta o segundo delantero atrasado para subir el balón no aportó nada al equipo. Con Aranburu y Markel mal en tareas de conducción, Marcos sin recibir balón, Agirretxe lejos del área y Abreu missing, sólo alguna acción de Prieto creo peligro pero los principales problemas fueron para la Real que tuvo problemas con la velocidad de N´gal (bien cubierto por Ansotegi pese a la rapidez del punta) y la calidad de Victor.
La entrada de Castillo y la necesidad de los 3 puntos dieron alas a una Real que buscó el gol con más corazón que cabeza. Mikel Gonzalez, reconvertido a la derecha a la entrada de Castillo tuvo una buena ocasión pero al final fue el Nastic el que se mostraba más cerca del gol en ese toma y daca, y fue gracias a Zubikarai el que no se marcharán con los 3 puntos. La entrada de Rivas por Markel demuestra que, además de los problemas físicos de Markel, la Real necesitaba controlar el centro del campo pero ni con el manchego en el campo fue así. La Real buscó la portería rival con ganas pero sin ideas y al final dio la sensación de que era el Nastic el que podría llevarse los puntos.
Empate sin goles al final en Anoeta, y una Real que volvió a las andadas, antes de lo esperado. Lo habitual suele ser que cuando nos ponen el caramelo en la boca, nos lo quiten y nos quedemos con cara de tontos; es decir, que cuando nos acercamos a puestos realmente importantes lo mandamos todo a freír espárragos en poco tiempo. Lo más esperado era que la Real siguiera ganando partidos para estando a punto de colocarse entre los 3 primeros empezar a perder otra vez. Pero no ha sido así. Esta vez hemos caído antes aún.
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