Se han encendido las alarmas. La Real Sociedad falló una vez más en Anoeta ante el colista de Primera División, ofreciendo además su peor versión. Un nuevo paso en falso que le impide cerrar las heridas que se habían abierto en las últimas semanas, pese a que mantiene la misma distancia en la clasificación: seis puntos sobre el descenso. El equipo no sólo no convence si no que da la impresión de haberse agotado y la afición comienza a plantearse lo peor. En apenas unos meses hemos pasado de la gloria al fracaso, el término medio nunca ha calado hondo en esta familia.
Es lógico, teniendo en cuenta de dónde venimos, mirar sólo el precipicio; pero a la Real le sigue faltando poco, muy poco para la salvación. El equipo ha complicado la situación y ha acabado metiéndose en un buen lío, máxime teniendo en cuenta que el próximo rival es de altos vuelos: el A.Madrid en el Calderón. El conjunto de Lasarte deberá ofrecer la mejor de sus versiones para tratar de convencer y sembrar de nuevo la esperanza en la parroquia realista y conjurar al espíritu de Anoeta para tratar de amarrar la permanencia en casa. De los cuatro partidos que quedan por jugar en el estadio donostiarra, tres de ellos son ante rivales directos: tres finales que han de servir para seguir un año más en Primera.
Para ello Lasarte deberá saber motivar a sus jugadores, a los que parece que se les ha acabado la chispa. Los llamados a ser 'buque insignia' del equipo se han venido abajo: Griezmann lleva un mes apático y Prieto parece haber menguado en las últimas jornadas y es tan sólo la sombra de lo que debe ser. El último en sumarse a la lista de horrores es Zurutuza, quien el pasado domingo jugó el peor de sus partidos. Echo en falta en el campo del espíritu que, hoy por hoy, sólo Joseba Llorente es capaz de mostrar. Necesitamos sentir de nuevo su intensidad en el campo, para insuflar algo de rabia y sangre a un equipo apagado. Quedan veinticuatro puntos en juego y conseguir seis de ellos podría bastar para conseguir la permanencia. ¡Podemos!
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martes, 5 de abril de 2011
miércoles, 30 de marzo de 2011
Por lo civil o por lo criminal
Después del enésimo ridículo institucional protagonizado por la LFP con nuestro viejo conocido José Luis Astiazaran a la cabeza, este fin de semana habrá Liga. El domingo a las cinco de la tarde la Real Sociedad recibirá en Anoeta al Hércules con la necesidad imperiosa de ganar un partido para poner fin a las dudas que sobre el juego y sobre el futuro inmediato de la proyección del equipo en la clasificación comienzan a aflorar. Según las opiniones más radicales hemos pasado de aspirar a la UEFA a sufrir por la permanencia en tan sólo unas semanas. Es el momento de recuperar la senda del triunfo y de paso, un poco de serenidad.
La segunda parte del partido de ante el Racing de Santander dio paso a una ligera mejoría. La derrota (2-1) fue menos amarga porque en esos 45 minutos vimos a una Real con capacidad de crear peligro, detalles interesantes de Ifran y la recuperación de Xabi Prieto, tras tres partidos para olvidar. Ante el Hércules hay que dar un paso más: las sensaciones no bastan y la victoria es vital, ya sea por lo civil o por lo criminal.
En el Sardinero Lasarte no confió en su equipo y salió con una línea de cinco atrás, tres centrales y dos laterales con vocación ofensiva. En la segunda parte remendó su error y recuperó a Zurutuza, un lujo de jugador que debe estar siempre que sea posible en el terreno de juego. Si en Anoeta se confirma la recuperación de Prieto y Griezmann deberíamos ver de nuevo a la Real ofensiva que apabulla al rival con su juego directo.
El partido del fin de semana no es el último tren a la tranquilidad, puesto que aún quedarían ocho jornadas por delante. La victoria, en cambio, insulflaría moral a la plantilla y dejaría al equipo muy cerca de la salvación matemática. Enfrente, el Hércules estrenará entrenador: Miroslav Djukic, quien llega con intención de salvar al conjunto alicantino.
La segunda parte del partido de ante el Racing de Santander dio paso a una ligera mejoría. La derrota (2-1) fue menos amarga porque en esos 45 minutos vimos a una Real con capacidad de crear peligro, detalles interesantes de Ifran y la recuperación de Xabi Prieto, tras tres partidos para olvidar. Ante el Hércules hay que dar un paso más: las sensaciones no bastan y la victoria es vital, ya sea por lo civil o por lo criminal.
En el Sardinero Lasarte no confió en su equipo y salió con una línea de cinco atrás, tres centrales y dos laterales con vocación ofensiva. En la segunda parte remendó su error y recuperó a Zurutuza, un lujo de jugador que debe estar siempre que sea posible en el terreno de juego. Si en Anoeta se confirma la recuperación de Prieto y Griezmann deberíamos ver de nuevo a la Real ofensiva que apabulla al rival con su juego directo.
El partido del fin de semana no es el último tren a la tranquilidad, puesto que aún quedarían ocho jornadas por delante. La victoria, en cambio, insulflaría moral a la plantilla y dejaría al equipo muy cerca de la salvación matemática. Enfrente, el Hércules estrenará entrenador: Miroslav Djukic, quien llega con intención de salvar al conjunto alicantino.
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viernes, 3 de diciembre de 2010
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Valiosa victoria en Gijón
Sporting 1 - Real Sociedad 3
La Real Sociedad logró el pasado domingo en Gijón una valiosa victoria que insufla moral al club txuri urdin antes de hacer frente a un complicado mes de diciembre. Una victoria que sirve, además, para dejar en el pasado las últimas derrotas y confirmar que este equipo es capaz de sufrir. El equipo de Lasarte jugó uno de sus partidos más completos y efectivos, aunque menos vistosos.
En las últimas jornadas la Real ha demostrado ser capaz de hacer un fútbol bonito, con intensidad, una gran vocación ofensiva y jugadores de calidad en la línea ofensiva. Sin embargo, con el pasar de los minutos esa intensidad ha dado paso a un 'desinflamiento' progresivo y ha acabado a merced del rival. En Gijón la Real Sociedad supo hacer un partido más serio, con paciencia y controlando esas ansias de las primeras partes. Los de Lasarte realizaron una buena labor de equipo conteniendo al rival, que contó con superioridad de posesión y saliendo al ataque con la calidad que caracteriza al conjunto donostiarra que cuenta con un triplete de lujo (Zurutuza, Griezmann y Prieto) dando salida al balón.
Y, a pesar de todo, el Sporting se adelantó primero, en un córner mal defendido. Lejos de amilanarse, la Real Sociedad continuó con el guión establecido y pronto tuvieron balones para acercarse a la portería rival. Llorente protagonizó una jugada en la que Prieto lanzó el balón al interior de la portería rival, empatando el partido poco después. El Sporting supo tener el balón, pero sus intentos, más voluntariosos que inteligentes, murieron en el trabajo en equipo realista y al filo del descanso Zurutuza, tras un detalle de calidad de Griezmann, hizo el segundo. Otro gol firmado por las estrellas realistas.
En la segunda parte el patrón cambio poco. El Sporting lo intentó, con pocas ideas, y la Real apenas pasó serios apuros para contener al rival y supo esperar sus momentos para salir a la contra. Sin embargo, y aunque el 1-2 parecía definitivo en el marcador, en los minutos finales la afición realista tuvo que sufrir los arreones locales. Una vez más fue Xabi Prieto quien, con la frialdad e inteligencia que le caracterizan, supo cerrar el partido. El donostiarra se hizo con el balón y le regaló un balón a Aranburu para que este lo enviara a la red, firmando el 1-3 definitivo.
La Real Sociedad logró el pasado domingo en Gijón una valiosa victoria que insufla moral al club txuri urdin antes de hacer frente a un complicado mes de diciembre. Una victoria que sirve, además, para dejar en el pasado las últimas derrotas y confirmar que este equipo es capaz de sufrir. El equipo de Lasarte jugó uno de sus partidos más completos y efectivos, aunque menos vistosos.
En las últimas jornadas la Real ha demostrado ser capaz de hacer un fútbol bonito, con intensidad, una gran vocación ofensiva y jugadores de calidad en la línea ofensiva. Sin embargo, con el pasar de los minutos esa intensidad ha dado paso a un 'desinflamiento' progresivo y ha acabado a merced del rival. En Gijón la Real Sociedad supo hacer un partido más serio, con paciencia y controlando esas ansias de las primeras partes. Los de Lasarte realizaron una buena labor de equipo conteniendo al rival, que contó con superioridad de posesión y saliendo al ataque con la calidad que caracteriza al conjunto donostiarra que cuenta con un triplete de lujo (Zurutuza, Griezmann y Prieto) dando salida al balón.
Y, a pesar de todo, el Sporting se adelantó primero, en un córner mal defendido. Lejos de amilanarse, la Real Sociedad continuó con el guión establecido y pronto tuvieron balones para acercarse a la portería rival. Llorente protagonizó una jugada en la que Prieto lanzó el balón al interior de la portería rival, empatando el partido poco después. El Sporting supo tener el balón, pero sus intentos, más voluntariosos que inteligentes, murieron en el trabajo en equipo realista y al filo del descanso Zurutuza, tras un detalle de calidad de Griezmann, hizo el segundo. Otro gol firmado por las estrellas realistas.
En la segunda parte el patrón cambio poco. El Sporting lo intentó, con pocas ideas, y la Real apenas pasó serios apuros para contener al rival y supo esperar sus momentos para salir a la contra. Sin embargo, y aunque el 1-2 parecía definitivo en el marcador, en los minutos finales la afición realista tuvo que sufrir los arreones locales. Una vez más fue Xabi Prieto quien, con la frialdad e inteligencia que le caracterizan, supo cerrar el partido. El donostiarra se hizo con el balón y le regaló un balón a Aranburu para que este lo enviara a la red, firmando el 1-3 definitivo.
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lunes, 22 de noviembre de 2010
Antes de Ayza
Real Sociedad 2 - Atlético de Madrid 4
La Real Sociedad salió derrotada en casa ante el Atlético de Madrid en un partido marcado por la actuación arbitral y en el que el conjunto realista volvió a mostrar las mismas carencias que provocaron la derrota, una semana antes, ante el Hércules.
El Atlético de Madrid salió mejor plantado en el campo pero tras los primeros minutos del partido en el que el conjunto visitante no se esmeró en crear peligro, la Real Sociedad se hizo con el dominio del balón aprovechando los despistes del conjunto colchonero. La magia de Griezmann y Prieto en las bandas desbordó la zaga visitante y pronto se adelantó el equipo txuriurdin por medio de un incombustible Llorente, que disputa cada partido como si fuera la final de su vida.
La siguiente media hora fue de claro dominio txuri urdin que se gustó en ataque y aprovechó con inteligencia y clase los espacios que el equipo madrileño dejaba en sus intentos por entrar en el partido. Fueron treinta minutos brillantes en los que los de Lasarte pudieron y debieron rematar el partido. Llorente y el propio Griezmann tuvieron la oportunidad pero el conjunto donostiarra no atinó a mandar el balón al fondo de la portería de De Gea.
Pasaban los minutos y la Real comenzó a replegar líneas. La falta de acierto de cara al gol y la ausencia de confianza en sí misma y/o tendencia a sufrir, sumado a una cada vez mayor pegada del Atlético de Madrid propiciaron que los últimos minutos de esa primera parte fueran de dominio colchonero. Fue necesaria, una vez más, una gran actuación de Bravo para mantener el 1 a 0 en el marcador al término de la primera parte.
Ya en la reanudación la Real ofreció su segunda cara, la misma que vimos ante el Hércules días atrás. El conjunto txuri urdin atrasó líneas, tratando de retener a un rival potente en ataque. Rivas se desbordó en el centro del campo tratando de retener un Atlético de Madrid que llegaba con gran facilidad a la zaga realista. La afición veía cerca el gol del empate cuando el árbitro Ayza Gámez decidió protagonizar el partido. Una mano de Tiago en el área de De Gea no fue señalada como penalti y en la contra Forlán empató el partido.
Tras el gol, la Real Sociedad se hundió, circunstancia que aprovechó el equipo local para golpear por segunda vez: Agüero marcó el segundo ocho minutos después, esta vez en claro fuera de juego. Por si fuera poco, el argentino hizo el tercero. Tres goles en once minutos. Anoeta pasó de la rabia al perplejo. Las pitadas al árbitro dieron paso al silencio. Entonces, la Real pareció resurgir. EL conjunto realista buscó el segundo gol que le metiera en el partido, todavía quedaban 10 minutos. Y llegó. Rivas, lesionado, fue quien dio alas al conjunto txuriurin quien durante ocho minutos arrolló al A.Madrid. Se echó de menos en esos momentos el descaro de Griezmann. En varias ocasiones el balón se paseó por el área chica, pero cuando el reloj marcaba el último minuto del tiempo añadido el A.Madrid recuperó el balón y Reyes cayó en el área. Penalti, 4-2 y fin de la historia.
La Real Sociedad salió derrotada en casa ante el Atlético de Madrid en un partido marcado por la actuación arbitral y en el que el conjunto realista volvió a mostrar las mismas carencias que provocaron la derrota, una semana antes, ante el Hércules.
El Atlético de Madrid salió mejor plantado en el campo pero tras los primeros minutos del partido en el que el conjunto visitante no se esmeró en crear peligro, la Real Sociedad se hizo con el dominio del balón aprovechando los despistes del conjunto colchonero. La magia de Griezmann y Prieto en las bandas desbordó la zaga visitante y pronto se adelantó el equipo txuriurdin por medio de un incombustible Llorente, que disputa cada partido como si fuera la final de su vida.
La siguiente media hora fue de claro dominio txuri urdin que se gustó en ataque y aprovechó con inteligencia y clase los espacios que el equipo madrileño dejaba en sus intentos por entrar en el partido. Fueron treinta minutos brillantes en los que los de Lasarte pudieron y debieron rematar el partido. Llorente y el propio Griezmann tuvieron la oportunidad pero el conjunto donostiarra no atinó a mandar el balón al fondo de la portería de De Gea.
Pasaban los minutos y la Real comenzó a replegar líneas. La falta de acierto de cara al gol y la ausencia de confianza en sí misma y/o tendencia a sufrir, sumado a una cada vez mayor pegada del Atlético de Madrid propiciaron que los últimos minutos de esa primera parte fueran de dominio colchonero. Fue necesaria, una vez más, una gran actuación de Bravo para mantener el 1 a 0 en el marcador al término de la primera parte.
Ya en la reanudación la Real ofreció su segunda cara, la misma que vimos ante el Hércules días atrás. El conjunto txuri urdin atrasó líneas, tratando de retener a un rival potente en ataque. Rivas se desbordó en el centro del campo tratando de retener un Atlético de Madrid que llegaba con gran facilidad a la zaga realista. La afición veía cerca el gol del empate cuando el árbitro Ayza Gámez decidió protagonizar el partido. Una mano de Tiago en el área de De Gea no fue señalada como penalti y en la contra Forlán empató el partido.
Tras el gol, la Real Sociedad se hundió, circunstancia que aprovechó el equipo local para golpear por segunda vez: Agüero marcó el segundo ocho minutos después, esta vez en claro fuera de juego. Por si fuera poco, el argentino hizo el tercero. Tres goles en once minutos. Anoeta pasó de la rabia al perplejo. Las pitadas al árbitro dieron paso al silencio. Entonces, la Real pareció resurgir. EL conjunto realista buscó el segundo gol que le metiera en el partido, todavía quedaban 10 minutos. Y llegó. Rivas, lesionado, fue quien dio alas al conjunto txuriurin quien durante ocho minutos arrolló al A.Madrid. Se echó de menos en esos momentos el descaro de Griezmann. En varias ocasiones el balón se paseó por el área chica, pero cuando el reloj marcaba el último minuto del tiempo añadido el A.Madrid recuperó el balón y Reyes cayó en el área. Penalti, 4-2 y fin de la historia.
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Siempre los mismos
Después de un partido como el de ayer es mejor esperar a que el paso de las horas contribuya a amainar el temporal antes de tratar de dar una opinión sensata (si es que eso es posible en la opinión de una aficionada dolida). Aún así, la época digital en la que vivimos nos dota de múltiples herramientas para hacernos el 'harakiri' a conciencia y parece que a una servidora hoy le ha entrado el gusto por el masoquismo. Crónicas de medios deportivos nacionales, locales e internacionales, con sus respectivos comentarios, columnas de opinión, declaraciones de los protagonistas... y lo peor de todo: revivir las imágenes de lo vivido ayer en los vídeos de youtube. Y así, la herida no deja de sangrar.
En esta Liga que pretende ser la mejor del mundo los árbitros están continuamente en boca de todos y no para bien. Evidentemente, son humanos y se equivocan, pero demasiadas veces sus errores determinan el resultado de los partidos. Y es que entre la escasa calidad del colectivo arbitral de nuestra Liga y las insaciables ansias de protagonismo de algunos de sus miembros al final, jornada tras jornada, su errores acaban marcando el signo de muchos encuentros.
No es la Real Sociedad una institución que guste en lloriquear en foros públicos por las injusticias arbitrales. Quizás por ello suframos años tras años la dictadura de trencillas que nos ningunean. Pero, partiendo de la base de que siempre te quitan pero también te dan, y de que el nivel del arbitraje español en general es malo, hemos sido siempre un club que, oficialmente, ha optado por el silencio. Por ello este año hemos pasado por alto el partido ante el Almería o el choque ante el Hércules, donde errores arbitrales influenciaron en el desarrollo del partido de manera negativa para nosotros. Pero el de ayer fue un arbitraje que va más allá de errores humanos. La actuación de ayer de Ayza Gámez fue claramente dirigida para contentar al Atlético de Madrid, uno de esos equipos que sabe a la perfección que ‘quien no llora, no mama’. De esos hay varios en la Liga, y no tenemos que mirar muy lejos para aprender la lección.
¿Debería aprender la Real Socieda de ellos y levantar la voz, más allá de las declaraciones post partido de ayer de Lasarte? Por cierto, que, bien por el míster realista, que no se limitó a la excusa fácil del árbitro y supo hacer autocrítica. Y es que lo cierto es que en la segunda parte se adivinaba el gol atlético. Pero tampoco es menos cierto que el conjunto realista veía continuamente cortados sus arranques ofensivos por faltas: las que nos hacían y no nos pitaban y las que no hacíamos y sí nos pitaban. Además de ese desquiciante doble rasero a la hora de pitar, Ayza Gámez permitió al conjunto colchonero jugar con uno más, ya que le perdonó la expulsión a Mario Suárez. Lo demás, ya lo sabemos todos. Penalti a favor que no nos pitan por manos en el área y a la contra, empata el Atlético. Minutos después gol en fuera de juego y remonta el Atlético.
La historia de siempre: para compensar a uno de esos equipos de ‘renombre’ a uno de esos supuestos ‘grandes’, que suelen ser también los más 'llorones', paga el pato uno de los humildes, uno de esos en cuyo campo es muy fácil pitar, uno de esos que nunca se queja. Como decía hoy un futbolista de la Real Sociedad: Los perjudicados, en un 90% de los casos, siempre somos los mismos.
En esta Liga que pretende ser la mejor del mundo los árbitros están continuamente en boca de todos y no para bien. Evidentemente, son humanos y se equivocan, pero demasiadas veces sus errores determinan el resultado de los partidos. Y es que entre la escasa calidad del colectivo arbitral de nuestra Liga y las insaciables ansias de protagonismo de algunos de sus miembros al final, jornada tras jornada, su errores acaban marcando el signo de muchos encuentros.
No es la Real Sociedad una institución que guste en lloriquear en foros públicos por las injusticias arbitrales. Quizás por ello suframos años tras años la dictadura de trencillas que nos ningunean. Pero, partiendo de la base de que siempre te quitan pero también te dan, y de que el nivel del arbitraje español en general es malo, hemos sido siempre un club que, oficialmente, ha optado por el silencio. Por ello este año hemos pasado por alto el partido ante el Almería o el choque ante el Hércules, donde errores arbitrales influenciaron en el desarrollo del partido de manera negativa para nosotros. Pero el de ayer fue un arbitraje que va más allá de errores humanos. La actuación de ayer de Ayza Gámez fue claramente dirigida para contentar al Atlético de Madrid, uno de esos equipos que sabe a la perfección que ‘quien no llora, no mama’. De esos hay varios en la Liga, y no tenemos que mirar muy lejos para aprender la lección.
¿Debería aprender la Real Socieda de ellos y levantar la voz, más allá de las declaraciones post partido de ayer de Lasarte? Por cierto, que, bien por el míster realista, que no se limitó a la excusa fácil del árbitro y supo hacer autocrítica. Y es que lo cierto es que en la segunda parte se adivinaba el gol atlético. Pero tampoco es menos cierto que el conjunto realista veía continuamente cortados sus arranques ofensivos por faltas: las que nos hacían y no nos pitaban y las que no hacíamos y sí nos pitaban. Además de ese desquiciante doble rasero a la hora de pitar, Ayza Gámez permitió al conjunto colchonero jugar con uno más, ya que le perdonó la expulsión a Mario Suárez. Lo demás, ya lo sabemos todos. Penalti a favor que no nos pitan por manos en el área y a la contra, empata el Atlético. Minutos después gol en fuera de juego y remonta el Atlético.
La historia de siempre: para compensar a uno de esos equipos de ‘renombre’ a uno de esos supuestos ‘grandes’, que suelen ser también los más 'llorones', paga el pato uno de los humildes, uno de esos en cuyo campo es muy fácil pitar, uno de esos que nunca se queja. Como decía hoy un futbolista de la Real Sociedad: Los perjudicados, en un 90% de los casos, siempre somos los mismos.
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domingo, 14 de noviembre de 2010
Minutos de basura
Hércules 2 - Real Sociedad 1
La Real Sociedad se vuelve de vacío, una vez más, del Rico Pérez tras un partido que comenzó ganando pero que tiró a la basura en el arranque de la segunda parte. El resultado más justo, visto lo ocurrido en el terreno de juego, hubiera sido un empate, pero el conjunto de Lasarte volvió a mostrar falta de intensidad y concentración en algunas fases del partido, que le costaron los tres puntos.
Los primeros 45 minutos fueron de claro dominio txuri urdin. El conjunto de Lasarte salió con ambición al terreno de juego y en el minuto quince Griezmann mandó a la red el balón tras un barullo en el área chica: era a la salida de un córner y el francés se hizo con el control de un balón que salió rebotado del larguero.
Tras el gol, los jugadores realistas se mantuvieron bien plantados en el campo y frenaron las arrancadas del conjunto local con una buena presión. La Real, además, se mostró ambiciosa y con criterio y buscaba un segundo gol que pudo haber llegado en un balón que Griezmann estrelló en el larguero.
Los de Lasarte saltaron al campo dormidos en la reanudación. Sólo había pasado un minuto cuando un gol en fuera de juego de Trezeguet igualaba la contienda y el Hércules, espoleado por su afición se vino arriba. Cinco minutos después Drenthe ponía el 2-1 definitivo con un golazo de falta. Tras dar la vuelta al marcador, el conjunto local ató el resultado con una buena labor defensiva, y esperando los posibles huecos que la Real pudiera dejar para salir a la contra. El conjunto donostiarra tardó en despertar y en los minutos finales buscó el gol. El propio Tamudo, que reapareció tras su lesión, mandó el balón a la red de la portería defendida por Calatayud pero el tanto del delantero catalán quedaba invalidado por fuera de juego.
El susto de la jornada lo protagonizó un recogepelotas que se desplomó en la banda segundos antes del inicio de la segunda parte. Los servicios médicos acudieron inmediatamente a atender al joven que fue trasladado en camilla al interior del estadio. Todo quedé un un susto: el joven recogepelotas había sufrido una lipotimia.
La Real Sociedad se vuelve de vacío, una vez más, del Rico Pérez tras un partido que comenzó ganando pero que tiró a la basura en el arranque de la segunda parte. El resultado más justo, visto lo ocurrido en el terreno de juego, hubiera sido un empate, pero el conjunto de Lasarte volvió a mostrar falta de intensidad y concentración en algunas fases del partido, que le costaron los tres puntos.
Los primeros 45 minutos fueron de claro dominio txuri urdin. El conjunto de Lasarte salió con ambición al terreno de juego y en el minuto quince Griezmann mandó a la red el balón tras un barullo en el área chica: era a la salida de un córner y el francés se hizo con el control de un balón que salió rebotado del larguero.
Tras el gol, los jugadores realistas se mantuvieron bien plantados en el campo y frenaron las arrancadas del conjunto local con una buena presión. La Real, además, se mostró ambiciosa y con criterio y buscaba un segundo gol que pudo haber llegado en un balón que Griezmann estrelló en el larguero.
Los de Lasarte saltaron al campo dormidos en la reanudación. Sólo había pasado un minuto cuando un gol en fuera de juego de Trezeguet igualaba la contienda y el Hércules, espoleado por su afición se vino arriba. Cinco minutos después Drenthe ponía el 2-1 definitivo con un golazo de falta. Tras dar la vuelta al marcador, el conjunto local ató el resultado con una buena labor defensiva, y esperando los posibles huecos que la Real pudiera dejar para salir a la contra. El conjunto donostiarra tardó en despertar y en los minutos finales buscó el gol. El propio Tamudo, que reapareció tras su lesión, mandó el balón a la red de la portería defendida por Calatayud pero el tanto del delantero catalán quedaba invalidado por fuera de juego.
El susto de la jornada lo protagonizó un recogepelotas que se desplomó en la banda segundos antes del inicio de la segunda parte. Los servicios médicos acudieron inmediatamente a atender al joven que fue trasladado en camilla al interior del estadio. Todo quedé un un susto: el joven recogepelotas había sufrido una lipotimia.
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jueves, 23 de septiembre de 2010
Probar, para no repetir
Osasuna 3 – Real Sociedad 1
Dicen que no sabes si algo te gusta hasta que lo pruebas. No siempre es así. Muchos intuíamos el martes, al ver la alineación planteada por Lasarte para el derby ante el Osasuna, que darle el timón del equipo a la dupla Elustondo - Markel Bergara no nos iba a gustar. Y no nos gustó. El entrenador de la Real Sociedad decidió dar descanso a Aranburu y Rivas, hipotecando la que para mí es la línea que peor cubierta tiene el conjunto donostiarra. El resultado: de la gloria al infierno en tan sólo cuatro días. Tras copar los halagos de la prensa deportiva por el partidazo ante el Real Madrid, el Osasuna le dio un repaso al conjunto txuri urdin.
Hay que decir que el temprano gol de la Real disipó hizo imaginarnos un partido más fácil, máxime al ver el torpe fútbol del conjunto local, que perdía balones con una facilidad exagerada. Pero, a pesar de ese balón regalado que Tamudo se encargó de introducir en la portería de Ricardo (el delantero realista lleva tres goles en los tres partidos que ha sido titular), la Real Sociedad sólo se impuso en el campo por deméritos del Osasuna.
El marcador señalaba el 1-0, los rojillos perdía balones constantemente y los de Lasarte no sacaban petróleo de la situación. Las bandas, que tan buen resultado dieron contra el Real Madrid, no rindieron al mismo nivel que el sábado anterior y en el centro los movimientos erráticos de Elustondo dieron alas al Osasuna, que comenzó a creer y a confiarse y se acercó a la portería de Bravo. El caos en el centro, unido a los fallos defensivos permitió el primer gol de los de Camacho en la Liga. Pandiani empataba el partido y para entonces, el millar de aficionados realistas desplazados a la capital Navarra veían venir la debacle.
Quedaban pocos minutos para el término de la primera parte y la Real Sociedad estaba completamente desfigurada. Los aficionados donostiarras miraban de refilón el reloj, ansiando el descanso pero Camuñas amargó las esperanzas realistas marcando el segundo tanto local. Si en el minuto 16 Tamudo hacía soñar con la primera victoria como locales, en el 45 la derrota parecía definitiva.
El guión no parecía cambiar en la reanudación, aunque Elustondo pasó a un segundo plano cuando Zurutuza decidió ponerse los galones y dirigir él mismo el juego. Incluso le puso un balón envenenado al propio Elustondo, que bien podría haber sido la jugada del empate. Lasarte dio entrada a Llorente en sustitución del centrocampista realista y, con el cambio de sistema y con Elustondo fuera del campo se vio una mejora versión de los donostiarras. Incluso comenzaba a parecer cerca el empate con las internadas de Griezzman, que saltó al terreno de juego en detrimento de Sutil, y de Prieto. Pero entonces, en un nuevo error defensivo, llegó el definitivo 3-1. Un doloroso pero necesario correctivo para aprender de errores que no se deben cometer. Dos lecciones claras, una para el equipo: todos los rivales son iguales y valen los mismos tres puntos. Para Lasarte: Rivas y Aranburu, hoy por hoy, son insustituibles. Cosa que tampoco me tranquiliza mucho.
El marcador señalaba el 1-0, los rojillos perdía balones constantemente y los de Lasarte no sacaban petróleo de la situación. Las bandas, que tan buen resultado dieron contra el Real Madrid, no rindieron al mismo nivel que el sábado anterior y en el centro los movimientos erráticos de Elustondo dieron alas al Osasuna, que comenzó a creer y a confiarse y se acercó a la portería de Bravo. El caos en el centro, unido a los fallos defensivos permitió el primer gol de los de Camacho en la Liga. Pandiani empataba el partido y para entonces, el millar de aficionados realistas desplazados a la capital Navarra veían venir la debacle.
Quedaban pocos minutos para el término de la primera parte y la Real Sociedad estaba completamente desfigurada. Los aficionados donostiarras miraban de refilón el reloj, ansiando el descanso pero Camuñas amargó las esperanzas realistas marcando el segundo tanto local. Si en el minuto 16 Tamudo hacía soñar con la primera victoria como locales, en el 45 la derrota parecía definitiva.
El guión no parecía cambiar en la reanudación, aunque Elustondo pasó a un segundo plano cuando Zurutuza decidió ponerse los galones y dirigir él mismo el juego. Incluso le puso un balón envenenado al propio Elustondo, que bien podría haber sido la jugada del empate. Lasarte dio entrada a Llorente en sustitución del centrocampista realista y, con el cambio de sistema y con Elustondo fuera del campo se vio una mejora versión de los donostiarras. Incluso comenzaba a parecer cerca el empate con las internadas de Griezzman, que saltó al terreno de juego en detrimento de Sutil, y de Prieto. Pero entonces, en un nuevo error defensivo, llegó el definitivo 3-1. Un doloroso pero necesario correctivo para aprender de errores que no se deben cometer. Dos lecciones claras, una para el equipo: todos los rivales son iguales y valen los mismos tres puntos. Para Lasarte: Rivas y Aranburu, hoy por hoy, son insustituibles. Cosa que tampoco me tranquiliza mucho.
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lunes, 20 de septiembre de 2010
Querer es poder
Real Sociedad 1 - Real Madrid 2
La Real Sociedad firmó el pasado sábado un gran partido ante un Real Madrid que, pese al esfuerzo y buen hacer de los locales, acabó llevándose los tres puntos. Un resultado excesivo en un encuentro en el que, como mínimo, los de Lasarte merecieron empatar. La derrota duele menos ante las buenas sensaciones ofrecidas por los txuri urdin, objeto estos días de los halagos de la prensa deportiva. El propio entrenador madridista reconocía tras el partido que la Real había hecho méritos para puntuar.
Lo cierto es que los donostiarras se gustaron ante un rival que le viene bien a sus condiciones. Y es que la falta de potencial en el centro del campo pasará factura ante los equipos que prefieren jugar tocando y teniendo el balón pero el Madrid, como ya hiciera el Villarreal en el estreno liguero, juega a un fútbol más directo, buscando siempre la portería rival y dejando más espacios, algo que beneficia a la Real Sociedad que, además, cuenta con hombres de ataque más que válidos. Y si ya en ese primer partido de Liga ante el Villarreal los de Lasarte convencieron a su público, ante los blancos encandilaron a las gradas con su pegada y su esfuerzo.
El Madrid comenzó fuerte, amenazando los dominios de Bravo aunque sin crear excesivo peligro. Sin embargo, pasados esos primeros minutos la Real comenzó a crear juego cerca de la portería de Casillas. Zurutuza firmó de nuevo una primera parte espectacular, incansable. Griezmann, que esta vez fue titular, volvió loca a la zaga madridista pero el auténtico culpable del éxito realista en ataque fue Xabi Prieto. El 10 donostiarra, después de dos partidos grises, dirigió a su equipo y hizo gala de su mejor técnica.
La afición estaba encantada ante tanto despliegue y las ocasiones, aún sin tirar a puerta, se sucedían. Llegó entonces una de las jugadas claves del partido, Griezmann no acertó a marcar sólo ante Casillas, pese a que medio campo cantó gol. El Madrid seguía acercándose a la portería local, pero sus intentos eran repelidos por una sólida labor defensiva realista, donde hay que destacar, con nota, a De La Bella, que desquició a Cristiano Ronaldo en defensa y fue uno de los hombres de ataque más determinantes de la Real Sociedad. La eficacia y el buen hacer del lateral txuriurdin le acabaron convirtiendo en la víctima del 7 ‘galáctico’, quien comenzó asestándole un empujón cuando nadie miraba en la primera parte y acabó cometiendo sobre él una fea entrada por detrás en la recta final del partido, merecedora de tarjeta roja.
Pese a la clara superioridad de la Real Sociedad, el descanso llegó con un injusto 0-0 en el marcador. En la reanudación, el Real Madrid comenzó a crear más peligro y algunos de los hombres de Lasarte notaron el cansancio, como Zurutuza y Griezmann. No obstante, el conjunto txuri urdin seguía despojándose del acoso del Madrid y conseguía acercarse a la portería de Casillas con peligro. La grada disfrutaba del partido, pero Di María acalló, aunque sólo por unos minutos, a la afición txuri urdin con un gol tan espectacular como injusto a tenor de lo que se veía en el campo. La Real no se amilanó, y se vino arriba, con la intención de empatar el partido. Entonces apareció Tamudo. Era su segundo partido como titular y volvió a marcar. Dos de dos. El gol del delantero realista enloqueció a la grada. Volvieron los minutos de dominio realista, y se soñaba con el triunfo. Pero entonces una falta truncó las esperanzas: Cristiano Ronaldo tiró, el balón se empotró en Pepe y, de rebote, entró en la portería. Un gol de suerte, que ni siquiera quiso celebrar el luso madridista que cuajó una actuación lamentable, egoísta y con un fútbol agresivo que le debería haber valido la expulsión.
La Real Sociedad, ya con Agirretxe, Sutil y Viguera en el campo, intentó la heroica de remontar otra vez. A punto estuvo. Casillas tuvo que sacar el balón en la misma línea de gol. Pero, al final, no pudo ser. Demasiado premio para un rácano Madrid, un buena lección para la Real Sociedad: si quiere, puede.
La Real Sociedad firmó el pasado sábado un gran partido ante un Real Madrid que, pese al esfuerzo y buen hacer de los locales, acabó llevándose los tres puntos. Un resultado excesivo en un encuentro en el que, como mínimo, los de Lasarte merecieron empatar. La derrota duele menos ante las buenas sensaciones ofrecidas por los txuri urdin, objeto estos días de los halagos de la prensa deportiva. El propio entrenador madridista reconocía tras el partido que la Real había hecho méritos para puntuar.
Lo cierto es que los donostiarras se gustaron ante un rival que le viene bien a sus condiciones. Y es que la falta de potencial en el centro del campo pasará factura ante los equipos que prefieren jugar tocando y teniendo el balón pero el Madrid, como ya hiciera el Villarreal en el estreno liguero, juega a un fútbol más directo, buscando siempre la portería rival y dejando más espacios, algo que beneficia a la Real Sociedad que, además, cuenta con hombres de ataque más que válidos. Y si ya en ese primer partido de Liga ante el Villarreal los de Lasarte convencieron a su público, ante los blancos encandilaron a las gradas con su pegada y su esfuerzo.
El Madrid comenzó fuerte, amenazando los dominios de Bravo aunque sin crear excesivo peligro. Sin embargo, pasados esos primeros minutos la Real comenzó a crear juego cerca de la portería de Casillas. Zurutuza firmó de nuevo una primera parte espectacular, incansable. Griezmann, que esta vez fue titular, volvió loca a la zaga madridista pero el auténtico culpable del éxito realista en ataque fue Xabi Prieto. El 10 donostiarra, después de dos partidos grises, dirigió a su equipo y hizo gala de su mejor técnica.
La afición estaba encantada ante tanto despliegue y las ocasiones, aún sin tirar a puerta, se sucedían. Llegó entonces una de las jugadas claves del partido, Griezmann no acertó a marcar sólo ante Casillas, pese a que medio campo cantó gol. El Madrid seguía acercándose a la portería local, pero sus intentos eran repelidos por una sólida labor defensiva realista, donde hay que destacar, con nota, a De La Bella, que desquició a Cristiano Ronaldo en defensa y fue uno de los hombres de ataque más determinantes de la Real Sociedad. La eficacia y el buen hacer del lateral txuriurdin le acabaron convirtiendo en la víctima del 7 ‘galáctico’, quien comenzó asestándole un empujón cuando nadie miraba en la primera parte y acabó cometiendo sobre él una fea entrada por detrás en la recta final del partido, merecedora de tarjeta roja.
Pese a la clara superioridad de la Real Sociedad, el descanso llegó con un injusto 0-0 en el marcador. En la reanudación, el Real Madrid comenzó a crear más peligro y algunos de los hombres de Lasarte notaron el cansancio, como Zurutuza y Griezmann. No obstante, el conjunto txuri urdin seguía despojándose del acoso del Madrid y conseguía acercarse a la portería de Casillas con peligro. La grada disfrutaba del partido, pero Di María acalló, aunque sólo por unos minutos, a la afición txuri urdin con un gol tan espectacular como injusto a tenor de lo que se veía en el campo. La Real no se amilanó, y se vino arriba, con la intención de empatar el partido. Entonces apareció Tamudo. Era su segundo partido como titular y volvió a marcar. Dos de dos. El gol del delantero realista enloqueció a la grada. Volvieron los minutos de dominio realista, y se soñaba con el triunfo. Pero entonces una falta truncó las esperanzas: Cristiano Ronaldo tiró, el balón se empotró en Pepe y, de rebote, entró en la portería. Un gol de suerte, que ni siquiera quiso celebrar el luso madridista que cuajó una actuación lamentable, egoísta y con un fútbol agresivo que le debería haber valido la expulsión.
La Real Sociedad, ya con Agirretxe, Sutil y Viguera en el campo, intentó la heroica de remontar otra vez. A punto estuvo. Casillas tuvo que sacar el balón en la misma línea de gol. Pero, al final, no pudo ser. Demasiado premio para un rácano Madrid, un buena lección para la Real Sociedad: si quiere, puede.
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Temporada 2010-2011
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Todo sigue igual
Almería 2 – Real Sociedad 2
La Real Sociedad dejó escapar tres valiosos puntos en el último minuto, en un ‘deja vú’ que recordó fantasmas del pasado a todos los aficionados txuriurdin. El calor y la humedad marcaron un partido que el conjunto de Martín Lasarte se encontró de cara con el temprano gol de Raúl Tamudo. Sin embargo, el encuentro dejó claras algunas de las carencias del club donostiarra.
Sin apenas tiempo para presentar batalla, Tamudo se reencontró con el gol demostrando que no está en Donostia de paseo. Un tanto que no sirvió, sin embargo, para que la Real se impusiera en el campo. Todo lo contrario. El conjunto local, fiel al estilo de Lillo, se hizo con la pelota y el dominio en el centro del campo, la asignatura pendiente de esta Real Sociedad.
Corría el minuto veinte de la primera parte, y a pesar del golpe psicológico del tempranero gol, el Almería encerraba a la Real en su campo. El conjunto local sobaba la pelota, pero le costaba superar a la zaga realista que se mostró, en general, bastante sólida en esa primera parte. En la portería, Bravo estuvo soberbio cuando los de Lillo crearon peligro. A pesar de ello el Almería consiguió sacar petróleo en una de sus incursiones y logró empatar el partido.
La Real Sociedad, sin apenas presencia en el centro del campo y con una banda derecha muy desaparecida, trataba basar su ataque en el juego de un magistral Zurutuza y a través de la banda izquierda, con Sutil muy entregado. Y si en el centro la Real parece que cojea, en ataque este equipo tiene bastante potencial. El propio Sutil fue el encargado de volver a poner a los de Lasarte por delante. Y con el 1 a 2 en el marcador se llegó al descanso.
En la segunda parte las condiciones climatológicas hicieron mella en el partido. Los locales, cansados, dejaron más huecos a la Real. También los donostiarras notaron el calor y la humedad. El propio Zurutuza reconoció después haber sufrido un corte de digestión, fruto del calor, un trago de agua fría y recibir el golpe de un rival.
Con más huecos, y ya con Griezzman y Viguera en el campo, la Real Sociedad volvió a la carga. Bravo defendía atrás el fuerte mientras los txuri urdin trataban de incrementar la ventaja. Fue entonces cuando fuimos conscientes de que Prieto estaba en el campo. El 10 realista comenzó a tener más presencia en el juego, pero la zaga rival le frenó a base de faltas. El recién entrado Griezzman tuvo una ocasión de oro al estrellar el balón en el larguero.
Y cuando ya parecía que la cosa iba a quedar así, que la Real se iba a hacer con los tres puntos que le colocaban como co-líder de la clasificación, el Almería achuchó, la zaga realista falló, y, en el minuto 90 del partido, Ulloa empató el partido.
Una historia conocida y demasiadas veces repetidas. Un punto valioso, pero que sabe a poco. A pesar de todo, esto acaba de comenzar y la Real ha enseñado sus cartas: sus credenciales y sus debilidades. 4 puntos de 6 posibles, en vísperas de enfrentarse al Real Madrid y al Osasuna. Vienen curvas.
Corría el minuto veinte de la primera parte, y a pesar del golpe psicológico del tempranero gol, el Almería encerraba a la Real en su campo. El conjunto local sobaba la pelota, pero le costaba superar a la zaga realista que se mostró, en general, bastante sólida en esa primera parte. En la portería, Bravo estuvo soberbio cuando los de Lillo crearon peligro. A pesar de ello el Almería consiguió sacar petróleo en una de sus incursiones y logró empatar el partido.
La Real Sociedad, sin apenas presencia en el centro del campo y con una banda derecha muy desaparecida, trataba basar su ataque en el juego de un magistral Zurutuza y a través de la banda izquierda, con Sutil muy entregado. Y si en el centro la Real parece que cojea, en ataque este equipo tiene bastante potencial. El propio Sutil fue el encargado de volver a poner a los de Lasarte por delante. Y con el 1 a 2 en el marcador se llegó al descanso.
En la segunda parte las condiciones climatológicas hicieron mella en el partido. Los locales, cansados, dejaron más huecos a la Real. También los donostiarras notaron el calor y la humedad. El propio Zurutuza reconoció después haber sufrido un corte de digestión, fruto del calor, un trago de agua fría y recibir el golpe de un rival.
Con más huecos, y ya con Griezzman y Viguera en el campo, la Real Sociedad volvió a la carga. Bravo defendía atrás el fuerte mientras los txuri urdin trataban de incrementar la ventaja. Fue entonces cuando fuimos conscientes de que Prieto estaba en el campo. El 10 realista comenzó a tener más presencia en el juego, pero la zaga rival le frenó a base de faltas. El recién entrado Griezzman tuvo una ocasión de oro al estrellar el balón en el larguero.
Y cuando ya parecía que la cosa iba a quedar así, que la Real se iba a hacer con los tres puntos que le colocaban como co-líder de la clasificación, el Almería achuchó, la zaga realista falló, y, en el minuto 90 del partido, Ulloa empató el partido.
Una historia conocida y demasiadas veces repetidas. Un punto valioso, pero que sabe a poco. A pesar de todo, esto acaba de comenzar y la Real ha enseñado sus cartas: sus credenciales y sus debilidades. 4 puntos de 6 posibles, en vísperas de enfrentarse al Real Madrid y al Osasuna. Vienen curvas.
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Temporada 2010-2011
domingo, 29 de agosto de 2010
¡Hemos vuelto!
Real Sociedad 1 - Villarreal 0
Real Sociedad: Bravo; Carlos Martínez, Ansotegi, Mikel González, De la Bella; Rivas, Aranburu, Sutil, Xabi Prieto, Zurutuza (Viguera, min. 70); Joseba Llorente (Tamudo, min. 77).
Villarreal: Diego López; Capdevilla, Marchena, Musacchio, Angel; Senna (Rubén, min. 77), Bruno, Cazorla (Nilmar, min. 59), Borja Valero, Cani (Jeffrey Montero, min. 59); Rossi.
Goles: 1-0, min. 58: Xabi Prieto
La Real Sociedad ha regresado a la Primera División por la puerta grande. Ante 25.000 aficionados y con el Villarreal como invitado principal, el equipo txuriurin se ha despojado de los complejos y ha cosechado una más que merecida victoria, rubricada con un único y magnífico gol de Xabi Prieto a pase de Joseba Llorente.
Tras unos minutos de nervios, el encuentro ha dado paso a una primera parte equilibrada, con un juego directo aunque sin que ninguno de los dos equipos llevara verdadero peligro a la portería rival. La mejor ocasión la ha tenido Sutil, en un falta indirecta dentro del área. El Villarreal ha sido un rival difícil, con facilidad para llegar al área de Bravo y sacando petróleo de cada pequeño error local, pero la Real ha realizado un serio trabajo defensivo.
La posesión era del conjunto local, que llegaba con facilidad a las inmediaciones del área rival, gracias a las aportaciones de calidad de jugadores como Zurutuza, incansable en esos primeros 45 minutos.
En la segunda parte hemos visto una imagen mejorada de la Real Sociedad. Xabi Prieto ha entrado más en juego y en el minuto 57 ha llegado el buscado y merecido gol. El propio Prieto y Joseba Llorente han protagonizado una bonita jugada que ha acabado en una explosión de la grada. Un gol. Un único gol que ha servido para conseguir los tres primeros puntos de la temporada.
Tras el tanto, y con la entrada de Griezzman, el conjunto txuri urdin se ha venido arriba y ha dominado el encuentro con claridad, para desesperación del Villarreal. El propio Sutil ha tenido una buena ocasión para conseguir el segundo gol, pero el realista ha esperado demasiado en chutar.
Llorente ha abandonado el campo, dando entrada a Tamudo y protagonizando uno de los momentos más emotivos de la tarde. La grada de Anoeta se ha puesto en pie para despedir al 9 txuriurdin, el hijo pródigo que regresa a casa esta temporada.
En los minutos finales el Villarreal ha tenido un par de ocasiones claras que han hecho sufrir al equipo donostiarra. La afición txuriurdin pedía el final del partido y cuando ha escuchado el pitido final ha explotado en júbilo. La alegría se ha desbordado, en la grada y en el césped. El regreso no podía haber comenzado mejor: tres puntos para insuflar al equipo de moral y a la afición, de ilusión. La próxima cita, dentro de dos semanas ante el Almería de Lillo.
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miércoles, 4 de agosto de 2010
Encuesta: ¿Qué línea reforzarías tú?
Hemos incorporado una encuesta al blog. ¿Qué crees que urge más reforzar de cara a la nueva temporada? ¿La portería, la línea defensiva, el centro del campo, o nuestra delantera? Podéis votar en nuestra encuesta, y opinar aquí mismo.
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sábado, 31 de julio de 2010
¡Ya está aquí!
Ahora sí. Llegaron los fichajes. Empezó el movimiento en Zubieta. Conocimos el calendario. Ya tenemos camiseta. Y ayer, la Real 'de primera' se estrenó en el campo. Primer partido de pretemporada, primera victoria, y goles de los ''nuevos''. Y nosotros ya empezamos a notar ese cosquilleo en el estómago que acompaña a las primeras patadas, a la hierba que comienza a desgastarse, al balón dando sus primeros tumbos por el campo... a los primeros goles.
En un mes, ya no habrá vuelta atrás. Será el estreno en Primera tras tres años de odisea, y la agenda llega cargada. Villarreal y Real Madrid serán los dos primeros equipos que visiten Anoeta, entre medias tocará jugar ante el Almería de Lillo, viejo conocido nuestro.
Y, mientras los jugadores atinan su puesta a punto y el club con la plantilla para ese arranque liguero, la afición se deja llevar, todavía, por la euforia de la temporada pasada. Las nuevas altas no paran de crecer, y ya somos más de 24.000 los socios del club, lo que convierte a la Real Sociedad en el octavo equipo de la Liga con más socios. Las banderas siguen en los balcones, y es que la ciudad y la provincia entera viven todavía en ese estado de ilusión que generó el ascenso a Primera división, que fue entendido más como un éxito que como una obligación.
Ahora sólo queda esperar que ni unos ni otros fallen al club. Ni directiva, ni plantilla, ni afición. Será un año difícil, pero esperamos que la ilusión no nos abandone. Adelante, temporada 2010-2011.
En un mes, ya no habrá vuelta atrás. Será el estreno en Primera tras tres años de odisea, y la agenda llega cargada. Villarreal y Real Madrid serán los dos primeros equipos que visiten Anoeta, entre medias tocará jugar ante el Almería de Lillo, viejo conocido nuestro.
Y, mientras los jugadores atinan su puesta a punto y el club con la plantilla para ese arranque liguero, la afición se deja llevar, todavía, por la euforia de la temporada pasada. Las nuevas altas no paran de crecer, y ya somos más de 24.000 los socios del club, lo que convierte a la Real Sociedad en el octavo equipo de la Liga con más socios. Las banderas siguen en los balcones, y es que la ciudad y la provincia entera viven todavía en ese estado de ilusión que generó el ascenso a Primera división, que fue entendido más como un éxito que como una obligación.
Ahora sólo queda esperar que ni unos ni otros fallen al club. Ni directiva, ni plantilla, ni afición. Será un año difícil, pero esperamos que la ilusión no nos abandone. Adelante, temporada 2010-2011.
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