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miércoles, 11 de enero de 2012

INSULTANTE

No, contra todo pronóstico, ha salido el sol de nuevo, sí, pero sigo cabreada. Ha transcurrido un tiempo prudencial desde el último bochorno copero (y van....), pero la sensación de indigación no ha desaparecido, es más, ni siquiera ha mermado.

De todos los adjetivos que he leído, oído, pensado o imaginado, me quedo con "insultante". Las palabras vergüenza, humillación, ridículo... se quedan cortas para lo visto ayer en Mallorca. Insulto es lo que más se aproxima a lo que esos futbolistas que visten nuestra camiseta realizaron ayer.

Montanier, tan criticado por muchos (y yo entre ellos) hasta ahora, estuvo vendido ayer durante 45 minutos. En realidad bastaron 7 para que la Real Sociedad volviera a escribir su nombre con letras doradas en el apartado de los rídiculos del fútbol.

Siete minutos de un auténtico recital del festival del humor: "Defiende tú. No, yo no, que me da la risa, defiende tú". Faltas inncesarias y peligrosas. Errores infantiles y sonrojantes ante la portería rival e injustificables en la propia.

A Montanier se le puede reprochar no haber reaccionado en el descanso. Si vas a introducir cambios, no lo hagas con el 6-1, ya que para entonces, todo el pescado está vendido. A los jugadores, una clara falta de moralidad, vergüenza, profesionalidad, atención y respeto. Respeto a los aficionados que se frotaban los ojos incrédulos ante el televisor, a los que escuchaban la radio y cambiaban de dial por si el partido variaba y a los desplazados hasta Mallorca. Respeto a una camiseta que visten "de prestado".

La derrota ha levantado polvareda en Gipuzkoa. Perder así 'jode' hasta en un amistoso, pero además ha llegado en un ambiente previo de ilusión que hacía mucho tiempo que no veía por aquí. Y tardaremos en volver a verlo. La Real necesita ilusionar a su afición, aunque sea en su lucha por no descender. Pero cada vez que lo consigue, no es capaz de cuidarlo. Ha habido derrotas que han dolido más. Ha habido momentos mucho más crueles en estos últimos años para la familia txuriurdin. Pero la de ayer no duele, no escuece. La de ayer, indigna.




jueves, 5 de enero de 2012

Cuartos

No me gusta el fútbol entre semana. No es fácilmente compaginable con el horario laboral ni con los madrugones del día después. Claro que, cuando toca, hasta te hace ilusión. De pronto esa semana tiene un aliciente extra más allá de mirar continuamente al viernes. Lo malo es que como los horarios son tardíos, se pasa bastante frío en según qué lugares. (Yo ayer eché de menos mi manta. Sí, en invierno voy con manta [y cinco capas de ropa] a Anoeta).

Así que ayer, pese a ser miércoles, era un buen día. Ya cuando suena el despertador lo notas: "hoy juega la Real", piensas. ¡Y la energía a tope todo el día, oye!. Sobre todo dadas las circunstancias del partido: Y es que ayer la Real Sociedad jugaba la ida de los octavos de final de Copa del Rey. Hacía tiempo que no notaba tantísima ilusión en el entorno txuriurdin. No es para menos, desde finales de los 90 que no llegábamos "tan" lejos en esta competición.

Mi inagotable optimismo y yo nos habíamos "ultramotivado" para este encuentro y acudí a la cita con mi nueva bufanda. Era nuestra primera vez juntas en Anoeta y debió ser talismán. Además, la ilusión creció al ver la alineación con nueve canteranos y continuó creciendo según pasaban los minutos al ver cómo con cada jugador puesto en su sitio (ya era hora, Montanier) y con la mejor versión de muchos de ellos (Elustondo, no te reconozco), el equipo se impuso sobre su rival. En el juego y en el marcador, que es lo importante.

Queda por delante mucha eliminatoria (90 minutos en casa del enemigo), pero no quiero acordarme del partido de vuelta en Granada y mucho menos de Montanier y sus inventos. Para una vez que los nuestros nos dan el gusto, yo voy a seguir soñando.... con los cuartos, de momento. ¡Espero no tener que despertarme antes de tiempo!

martes, 20 de diciembre de 2011

Balanza

Tengo que reconocer que el de Santander ha sido uno de los partidos en los que menos me ha disgutado de nuestro equipo en lo que va de temporada. Claro que hay que tener en cuenta que el rival no opuso apenas resistencia, incluso en superioridad numérica, y que hemos recuperado a uno de nuestros 'jugones' (¿a qué esperan otros?).

El parón navideño obliga a un balance de este inicio de temporada y, personalmente, la balanza se inclina por el suspenso. No por los resultados, si no por la actitud, el juego y la impresión que el equipo me ofrece cada fin de semana desde el césped. No creo que la racha negativa fuera reflejo fiel de lo que podemos ofrecer, tuvimos partidos en los que el resultado fue un castigo excesivo, del mismo modo que no creo que hayamos puesto fin a las dudas, ya que algunos de los últimos puntos también han sido un premio excesivo.

Es agradable ver que Griezmann ha recuperado su nivel. Quizás esa sea la mejor noticia de estos meses y la puerta a la esperanza. Y si detrás de él llegan otros jugadores a los que aún estamos esperando, puede que la balanza se decante hacia el otro lado. Pero de momento cuando veo jugar a la Real veo, en la mayoría de los casos, a un equipo que defiende torpemente, al que le cuesta imponerse en el centro del campo y que es insultantemente lento en ataque. Lento, previsible y muy impreciso. Y, sobre todo, veo a un entrenador sin mucho feeling con los jugadores y con poca capacidad de reaccionar ante lo que se ve en el campo.

Ojalá me equivoque y ojalá los últimos resultados, merecidos o no, sirvan de revulsivo. Que las Navidades, como el famoso turrón, hagan regresar a esos 'ausentes' en el equipo y que, en 2012, todo sea de color....txuriurdin. 

jueves, 24 de noviembre de 2011

Tocados...


...y hundidos. Y rotos. De nuevo. Y es que tras las alegrías de los últimos tiempos vivían, escondidas y expectantes, muchas heridas abiertas. Ahora, tras un inicio de temporada lastimoso, tras jornadas con una imagen sonrojante en las que los aficionados han sido espectadores de la desidia, de la incapacidad y de la dolorsa falta de actitud del equipo y entrenador, la guerra ha vuelto a nuestra familia futbolera.

Los ataques y la búsqueda de un culpable se ha centrado en nuestro director deportivo, una figura que asiste a esta caída en picado del equipo con el ego impoluto. Tan sólo unas semanas después de aquel alegato de confianza ciega del presidente en Montanier ("puede marcar una época en la Real Sociedad"), Loren afirmaba que las consecuencias del entrenador eran, sólo, del entrenador. Parece que el único impune aquí sea él mismo, pero el fracaso de un hombre escogido por la directiva y en el que la directiva deposita nuestro futuro y nuestras esperanzas es también, su fracaso.

Y así estamos, en noviembre. Unos meses han bastado para que toquemos el suelo de primera división, para que los pañuelos inunden las gradas de Anoeta, para que la afición pite al entrenador y pida, a gritos, la dimisión de una figura, de una sombra cada vez más gigante que nos contempla, complacido, retorcernos de dolor, con las heridas del pasado aún sangrando.

viernes, 7 de octubre de 2011

La coctelera

Tras un verano demasiado plano, sin apenas movimientos y sin lograr ilusionar a la afición, la Real viajó a Gijón donde, sin desplegar un buen juego, fue capaz de dominar y ser superior al rival consiguiendo los 3 primeros puntos de la temporada. Después vino el Barça a Anoeta y el equipo logró, en 45 minutos, lo que no se había logrado en tres meses: generar esa ilusión tan necesaria en la grada. Remontada y un punto vital ante un rival de altos vuelos. Tocó viajar a Sevilla, donde el míster padeció de mal de alturas y cambió todo lo que funcionaba hasta el momento. No pasaba nada: una victoria, un empate y una derrota fuera de casa no era un mal bagaje.

Nos visitó el Granada y, aunque ganamos, empezaron a saltar las dudas. El juego no fue bueno. Las dudas se confirmaron ante el Mallorca. La Real mejoró pero se volvió de vacío. Y entonces tocaba el turno del derbi. Llegaba en un buen momento: los aficionados soñaban con ganar al eterno rival y, de paso, disipar las dudas y dar un salto de calidad. Las expectativas cayeron en saco roto: Pésima imagen de un equipo sin actitud que regaló el partido.

Y aquí estamos. Tras seis partidos, con siete puntos, en mitad de la tabla y sin saber a qué aspira un equipo en el que ya hemos visto todos los ingredientes habituales: falta de carácter, irregularidad, individualidades que aparecen y desaparecen, momentos brillantes y torrijas mentales.

Agiten la coctelera. ¿Qué saldrá de ahí?

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cánticos y respuestas

El Marca es, al periodismo de este país, lo que Telecinco y su programación al buen gusto y a la cultura: un vómito corrosivo que llena de mierda todo lo que toca. Si bien es cierto que la prensa deportiva siempre tuvo más de amarilla que de cualquier otro color, desde la llegada de Inda a la dirección de este medio de comunicación sus ejemplares se han convertido en una broma de mal gusto, un panfleto que no sirve ni para papel de culo.

Este señor cree tener posesión de la única y auténtica verdad del universo y que los demás somos sólo pobres ovejas a las que adoctrinar. Por ello, desde sus portadas, desde sus editoriales o desde sus ‘videoblog’, Inda se asoma al balcón de la mediocridad para arrojarnos la luz del camino verdadero, un camino que, obviamente, pasa por su déspota y fascista panfleto madrileño.

Pero adoctrinar a las clases más bajas se le ha quedado corto. Inda escala peldaños y ahora quiere dar lecciones a la élite futbolística. Así que el gran profeta, siempre desde su amado periodicucho, ilustra a los mandamás de los distintos organismos relacionados con esto del fútbol (que es lo único que importa en este Mundo, claro), qué deben hacer con su vida. Inda es un ser supremo que castiga: no te metas con los míos, o serás objeto de mis iras en portada. Por cierto, portada del periódico con mayor difusión en España. Pero Inda también es misericorde, se apiada, y siempre echa una mano a quien lo necesita: A veces avisa antes de actuar, y quien avisa, ya sabemos, no es traidor.

En su mente, el tema debe pintar tal que así:

Antiviolencia, no os olvidéis de castigar a la Real Sociedad, que ha sido mala. Su afición ha insultado a los jugadores del Atlético de Madrid. Han cantado “españoles, hijos de puta”. Esto es intolerable, no podemos permitir que un grupo de radicales empañe el fair play que impera en los campos la Liga española, máximo exponente del amor y del flower power. Ya sabéis, señores del Comité, que en todos nuestros campos se recibe al equipo rival con el ‘Imagine’ de Lennon desde la megafonía y regalamos abrazos y besos a las aficiones rivales. Estos de Anoeta son un pobre reducto de ovejas negras: fíjate, todo por un brazalete con la bandera española. Imagínate que un grupo de aficionados atléticos tuvo que ser custodiado en su desplazamiento a Anoeta. ¡Esto es inédito! Sancionarles, no lo olvidéis, ya sabéis que lo que yo diga, ‘va a misa’.

Inda, el pobrecito, no estuvo hace unos días en el Calderón, cuando el Atlético recibía al Osasuna y el Frente Atlético se mofaba con sus cánticos de Aitor Zabaleta, de ser cómplices de su asesinato, y relacionaba al aficionado asesinado con ETA. Si lo hubiera escuchado, claro, se hubiera rasgado las vestiduras.

Por cierto, el cántico por el que Inda pide una sanción existió, claro que sí. Y es criticable y denunciable. Eso que quede claro. Igual que lo es los que canta el Frente Atlético en el Calderón. Igual que los que se cantan en San Mamés. Igual que el ‘vasco que veo, vasco que apaleo’ que se nos canta en muchos campos. Iguales, también que el famoso ‘PÍSALO’ que se entona cuando un jugador rival está en el suelo, y esto ya no tiene nada que ver con política, ni con ideologías, sino con rivalidad mal entendida.

Evidentemente, hay que erradicar estas actitudes de los campos de fútbol, pero reacciones como las de Marca, situando a la Real Sociedad en el centro de la diana y personificando este problema en su afición no hace sino echar más leña al fuego. Ya que la información de Marca es sesgada, hipócrita y manipulada.

P.D. Desde las gradas de Anoeta no se ven los brazaletes de los jugadores, ni de los locales, ni de los rivales. Ojalá nos quitaran las pistas…

lunes, 22 de noviembre de 2010

Siempre los mismos

Después de un partido como el de ayer es mejor esperar a que el paso de las horas contribuya a amainar el temporal antes de tratar de dar una opinión sensata (si es que eso es posible en la opinión de una aficionada dolida). Aún así, la época digital en la que vivimos nos dota de múltiples herramientas para hacernos el 'harakiri' a conciencia y parece que a una servidora hoy le ha entrado el gusto por el masoquismo. Crónicas de medios deportivos nacionales, locales e internacionales, con sus respectivos comentarios, columnas de opinión, declaraciones de los protagonistas... y lo peor de todo: revivir las imágenes de lo vivido ayer en los vídeos de youtube. Y así, la herida no deja de sangrar.

En esta Liga que pretende ser la mejor del mundo los árbitros están continuamente en boca de todos y no para bien. Evidentemente, son humanos y se equivocan, pero demasiadas veces sus errores determinan el resultado de los partidos. Y es que entre la escasa calidad del colectivo arbitral de nuestra Liga y las insaciables ansias de protagonismo de algunos de sus miembros al final, jornada tras jornada, su errores acaban marcando el signo de muchos encuentros.

No es la Real Sociedad una institución que guste en lloriquear en foros públicos por las injusticias arbitrales. Quizás por ello suframos años tras años la dictadura de trencillas que nos ningunean. Pero, partiendo de la base de que siempre te quitan pero también te dan, y de que el nivel del arbitraje español en general es malo, hemos sido siempre un club que, oficialmente, ha optado por el silencio. Por ello este año hemos pasado por alto el partido ante el Almería o el choque ante el Hércules, donde errores arbitrales influenciaron en el desarrollo del partido de manera negativa para nosotros. Pero el de ayer fue un arbitraje que va más allá de errores humanos. La actuación de ayer de
Ayza Gámez fue claramente dirigida para contentar al Atlético de Madrid, uno de esos equipos que sabe a la perfección que ‘quien no llora, no mama’. De esos hay varios en la Liga, y no tenemos que mirar muy lejos para aprender la lección.

¿Debería aprender la Real Socieda de ellos y levantar la voz, más allá de las declaraciones post partido de ayer de Lasarte? Por cierto, que, bien por el míster realista, que no se limitó a la excusa fácil del árbitro y supo hacer autocrítica. Y es que lo cierto es que en la segunda parte se adivinaba el gol atlético. Pero tampoco es menos cierto que el conjunto realista veía continuamente cortados sus arranques ofensivos por faltas: las que nos hacían y no nos pitaban y las que no hacíamos y sí nos pitaban. Además de ese desquiciante doble rasero a la hora de pitar, Ayza Gámez permitió al conjunto colchonero jugar con uno más, ya que le perdonó la expulsión a Mario Suárez. Lo demás, ya lo sabemos todos. Penalti a favor que no nos pitan por manos en el área y a la contra, empata el Atlético. Minutos después gol en fuera de juego y remonta el Atlético.

La historia de siempre: para compensar a uno de esos equipos de ‘renombre’ a uno de esos supuestos ‘grandes’, que suelen ser también los más 'llorones', paga el pato uno de los humildes, uno de esos en cuyo campo es muy fácil pitar, uno de esos que nunca se queja. Como decía hoy un futbolista de la Real Sociedad: Los perjudicados, en un 90% de los casos, siempre somos los mismos.

martes, 26 de enero de 2010

Anoeta responde

Mal día eligió Claudio Bravo para errar. Mal día, sobre todo, porque con su fallo dejaba en evidencia sus palabras días antes del partido. Se quejaba el meta chileno de no sentirse valorado, y aclamado por la grada al grito de “Bravo, Bravo, Bravo”, abandonó el campo en el minuto 10 tras dejar al equipo con uno menos en un error garrafal. La afición de Anoeta mostró una vez más su cariño al portero internacional, uno de esos fichajes que tan hondo han acabado calado en la afición. Uno de tantos.

El domingo la revista de Anoeta ilustraba su portada con la fotografía de Darko Kovacevic, y en el interior recogían una entrevista –traducida al euskera- con el yugoslavo. Darko, que se ha convertido en uno de los jugadores más queridos de los que han vestido la camiseta de la Real, como mucho antes Kodro. Y se me ocurren muchos más: Gica Craioveanu, Tayfun, Nihat, Karpin, entre otros. Todos ellos, con un denominador común: entregados en el campo.

Me gustaría saber la opinión de Riesgo tras oír o leer las desafortunadas declaraciones de Bravo. El mismo portero que tanto prometía en el Sanse y en las categorías inferiores de la selección española, que el año pasado recibía halagos en las tardes radiofónicas de domingo defendiendo la portería del Recreativo de Huelva, el mismo que vio su futuro truncado por un fichaje igual de acertado como innecesario, el mismo que se va a ir por la puerta de atrás, con más negativo que positivo por recordar, y que se erige como el malo del cuento. El mismo que no recibió ese cariño de la afición.

No es Bravo el más adecuado para realizar esas declaraciones. Puede que a Bueno le duelan los cánticos de "Agirretxe, Agirretxe" cada vez que falla un gol. Pero puede que Imanol Agirretxe recuerde también las extrañas ovaciones a Necati la temporada pasada mientras él calentaba banquillo, mientras Anoeta pitaba a Aranburu (¡a Aranburu!), o mientras a Xabi Prieto, tan halagado ahora, le pitaban los oídos.

Se le olvida a Bravo, que tanto él como Bueno, como Estrada o como De La Bella, deben demostrar en el campo la inversión realizada por ellos. Que están aquí para mejorar siempre lo presente, y que como tal deben ganarse el cariño de la afición.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Caminos, orgullo y paciencia

Hay muchos caminos para llegar a un mismo destino. Y muchos destinos posibles de un mismo camino. No siempre es fácil conjugar los que queremos, a veces aparecemos donde menos esperamos y otras tardamos una eternidad en encontrar la senda que necesitamos. Pero cualquier contratiempo no nos impide sentirnos igualmente orgullosos de lo logrado, siempre que en el trayecto hayamos aprendido algo.

Resulta enormemente ventajista, a la par que hipócrita, defender que el Consejo ha hecho este año una apuesta por la cantera. Hace demasiado tiempo que Zubieta no es un valor en el que invertir para los que dirigen este club. Sin embargo, los errores cometidos una y otra vez, las piedras que han hecho tropezar al club han llevado a una situación de necesidad total. No ha habido más remedio que recurrir a esa olvidada y desprestigiada cantera.

Durante años hemos visto desfilar por el vestuario de la Real a grandes fichajes. Los Aldrigde, Richardson y cía abrieron camino a los Kodro, Kovacevic, Karpin, Nihay y demás incorporaciones que han sido un gran acierto deportiva y económicamente. Lamentablemente, en la última década la lista de foráneos que ha vestido la camiseta de la Real (con honrosas excepciones) no sólo no ha mejorado lo presente sino que ha mermado el trabajo de Zubieta.

Ahora llega la hora de los de casa. Ese momento que, desde este blog, hemos defendido siempre. Y probablemente se equivocarán. Ese no es el problema. El problema es que los que ahora les encumbran no alcanzarán a tener paciencia para apoyarles cuando fallen. Y entonces echará a rodar de nuevo el círculo vicioso.

viernes, 28 de agosto de 2009

Ilusión y cautela

Arranca la Liga. Lejos de casa y por la radio. Un mensaje para aquellos que el 15 de agosto elevaron demasiado la mirada. Un recordatorio de que con 100 años a nuestras espaldas no se consiguen los objetivos del presente. Es necesario algo más.

Un centenario es algo grandioso para celebrar, todo un orgullo para una ciudad y una provincia. Pero la celebración debe quedar en 'stand by' en el mismo momento en el que el balón eche a rodar en Las Palmas. La historia de los próximos 100 comienza a fraguarse mañana, y cualquier mínimo desliz puede hacer temblar los cimientos del futuro. Serán noventa largos minutos en el que el equipo deberá ser capaz de corresponder a las ilusiones que se han generado en torno a él en este verano, o volverá a padecer los cada vez más hastiados y peligroso comentarios del 'es lo mismo de siempre'.

Ilusión. Esa palabra tan subestimada, tan devaluada, tan gastada, tan manipulada. Ilusión. La gran desconocida en Anoeta desde hace tiempo. Ilusión, un tímido sentimiento que ha atrevido a pasearse por Gipuzkoa este verano. Puede que fuera por el centenario, por el partido contra el Real Madrid, la decente pretemporada del equipo, el nuevo entrenador, las incorporaciones... O simplemente las ganas de creer en que a la tercera, efectivamente, va la vencida.

Pero su visita ha favorecido que el tono de las conversaciones en estas últimas semanas haya sido ligeramente más optimista que el de los últimos años. Eso sí, ser realista es una máxima que obliga, obviamente, a ser como mínimo cauteloso. 'La mosca detrás de la oreja', que se suele decir. Esa misma que hace que la masa txuriurdin esté a verlas venir, expectante ante el partido contra Las Palmas. No vaya a ser que a la hora de la verdad, 'sea lo mismo de siempre'. Los Prieto, Aranburu, Nsue, Mikel González, Bravo, Elustondo y demás tienen la palabra desde ya. AUPA ERREALA!

martes, 16 de junio de 2009

Mi momento

La historia de los cien años de la Real Sociedad es en realidad una historia algo más reducida para mí. Al menos a efectos de recuerdos vividos; mi memoria sólo abarca los últimos quince-veinte años. Nunca he pisado Atotxa y no recuerdo nada de aquella Copa del Rey ganada en el 87, cuando yo no había llegado aún a cumplir los tres años. Haber nacido entre las Ligas y esa Copa me ha hecho ser heredera de aquel mágico equipo pero testigo del paso a Anoeta y de los Kodro, Oceáno, Alkiza, Uría, Loren, Albistegi, Luis Pérez, Alberto, y compañía. El año del subcampeonato aún sigue pareciendo un sueño, más bonito cuanto más lejano está en el tiempo, y la Champions en Anoeta un recuerdo para enmarcar.

Cierto es que en los últimos tiempos hemos vivido la peor parte del fútbol, pero no me quejo, tengo grandes gestas para recordar. El 5-0 al Athletic, aquella Liga que estuvimos a punto de ganar con un fútbol precioso y una primera vuelta entera sin perder un sólo partido, además de aquel glorioso 4-2 a los galácticos madrileños. He visto crecer y madurar a jugadores de la talla de Xabi Alonso o De Pedro, con el orgullo del escudo de la Real en su elástica. He visto a jugadores como Kovacevic o Kodro, entre otros, aprender a sentir el blanco y azul como un sólo color. He visto debutar a chavales para los que saltar al campo a pelear por la Real era lo mejor que les podía pasar. Y he visto al Aranburu 'crío' acabar convertido en el merecido y orgulloso capitán de un club, de una generación, y de una manera de sentir y vivir la Real.

Si a modo de resumen tuviera que quedarme con un sólo momento vivido resultaría una difícil elección. Lyon representa, además del techo realista en estas dos décadas deportivamente hablando, el nacimiento de una forma diferente de vivir el fútbol en el plano personal. El subcampeonato también merece su lugar en los puestos de honor pero, y aunque pueda resultar sorprendete, acabaría decantándome por un momento vivido el año pasado.

Primera vuelta de la temporada 07/08, la primera en Segunda. Tras un inicio difícil, el Málaga, el líder, visita a Anoeta. Por convicción, o por necesidad, el entonces entrenador optó por un once muy gipuzkoano. Y entonces llegó EL momento. Un cambio en la segunda parte que originó lo que Gure Erreala gusta en llamar, desde entonces, el Minuto Mágico. Durante unos minutos el once realista estuvo conformado, completamente, por canteranos de Zubieta. Un orgullo inolvidable que se refuerza con el resultado del partido: 2-0 al líder, realizando además, un fútbol de bastante calidad, ya que fue de los mejores partidos de toda la temporada. Romanticismo, sí, Ingenuidad, puede, Orgullo también.

lunes, 15 de junio de 2009

Las gafas de la Real

No llegábamos a 10.000 los valientes que el domingo nos acercamos a Anoeta para despedir al equipo por esta temporada. Agotando las últimas horas que quedan en este segundo año ‘en el infierno’, las gradas del estadio fueron escenario de muchos bostezos, suspiros de resignación con el gol del Levante y una tímida alegría con el gol del empate de Abreu. En la línea de lo vivido en esta temporada 08/09 para el olvido.

Hace ya semanas que la parroquia txuri urdin clama por el final de esta apática temporada, algo que se ha notado en el paulatino y alarmante descenso de público en los partidos del tramo final de la Liga. Ahora toca planificar el que será el tercer año de la Real en este ‘infierno’, donde el mayor riesgo que corre el equipo es haber quemado a su afición y no contar con su apoyo. La fractura social es la consecuencia pero también la causa de la situación económica, deportiva e institucional por la que atraviesa el club.

Dicen que la realidad depende del cristal por el que se mire y nos encontramos muchos tipo de gafas entre los aficionados txuri urdin, tantas como ‘Reales’ se echan a volar cada día. No son tiempos buenos para soñar: la situación económica tiene maniatado el margen de movimiento en el aspecto deportivo, el que más preocupa a todos. Las diferencias entre la masa realista son muchas: hay quienes prefieren una administración austera, sin priorizar el ascenso, para garantizar así el futuro del club. Otros, en cambio, opinan asumir riesgos y regresara primera es la única manera de lograr esa garantía.

La cantera para algunos es la base, para otros una quimera, una solución momentánea, o una hipocresía. Vender a cualquier precio o tratar de retener a nuestros ‘valores’. Cesiones o fichajes. Simples decisiones deportivas que condicionan la manera de entender el club. En cada asiento de Anoeta, en cada barra de bar, en cada campo de fútbol de Gipuzkoa, en las animadas charlas de las cuadrillas… cada día se construyen nuevas Reales distintas y la necesidad de aunar a todas en una es vital y debe ser el objetivo prioritario para poder trabajar en las demás parcelas. Esperemos que no sea tarde.

domingo, 1 de marzo de 2009

2009

Las películas románticonas nos venden el cuento de que las niñas, desde pequeñas, sueñan despiertas con el día de su boda. Yo siempre me salí un poco de las directrices y es que desde que tengo uso de razón he soñado despierta, sí, pero no con ese día. Desde pequeña pensaba en ese 2009 que veía tan lejajo, y soñaba con cómo sería, cómo se vivíría, cómo se celebraría, cómo lo disfrutaría...me refiero, obviamente, al centenario de la Real. Sí, mis niveles de 'frikismo' llegaban -y llegan- hasta tal punto. Y el de ayer no por previsible fue un mazazo menor. Al final, salí de Mendizorroza con la certeza de que este equipo va a vivir un centenario que no estará a la altura de su historia. En Segunda, sin dinero, sin esperanzas y sin ilusiones. Y ese, fue un golpe duro de encajar.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Doce meses

Escribia, hace más o menos doce meses, que la Real se acercaba al principio de su fin y lo hacía repitiendo errores del pasado. Palabras que salían en relación con la junta de accionistas que propició el enésimo cambio de Consejo en los últimos años, una puñalada más que hería aún más a la maltrecha masa social que sigue este club.

La elección de Badiola no fue nunca de mi agrado, una postura que se ha consolidado a lo largo del 2008, pero si algo hubo, en su día, que reconocerle al actual presidente, es que parecía haber puesto en común, al menos, a la afición txuri urdin, que, en su mayoría, afirmaba estar ilusionada con la entrada de Badiola a la Real.

Doce meses después, la fractura social vuelve a ser más acuciante que nunca. Doce meses después nos plantamos ante la posibilidad de un nuevo cambio. No sé si de rumbo, porque no recuerdo el último presidente que miró por los intereses del club más allá de los suyos propios, su ego o su carrera profesional.

La Real necesita coherencia, necesita revisar su historia, corregir errores, amoldarse al presente, recuperar su naturaleza, sus valores, sus principios. Pero sobre todo, necesita una alternativa. Una vía que aglutine todos esos requisitos que pudieran suponer la solución y la salvación para un club que no merece, en vísperas de su centenario, el destino cruel y ridículo que está viviendo en plena madurez.

Pero la triste realidad es que esa alternativa no existe. Y se me encoge el corazón cuando el pesimismo me pregunta: ¿qué será de la Real dentro de doce meses? Miedo me da.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Gure kapitaina

Aranburu se ha convertido en estos últimos días en protagonista indeseado de una parte de la actualidad del conjunto txuri urdin. Tras los pitos que Anoeta dejó oír el pasado sábado dirigidos al capitán realista (pitos tímidos, eso sí), Juanma Lillo salió a la defensa de su jugador espetando que le parecía “vergonzosa” esa actitud. Por otra parte, el de Azpeitia se acerca a su partido 300 con la elástica txuri urdin, una espectacular marca cumplirá el próximo sábado, lejos de Donosti, en Girona. Siempre que juegue, claro.

Y de momento nada parece indiciar lo contrario, pese a que el estado de forma de Aranburu ha logrado poner de acuerdo a la masa realista en su mayoría, un mérito que hay que reconocerle al entrenador realista. Lillo se ha obcecado con la necesidad de un Aranburu titular. En cambio, hasta los defensores más acérrimos del capitán ven ahora que el azpeitarra no está para jugar, o al menos no para ser titular.

Lo preocupante es la tensión que puede provocar esta situación en la relación Aranburu – afición. Pocos jugadores hay en la plantilla que merezcan el apoyo, el respeto, los aplausos y el reconocimiento de la afición como Mikel Aranburu, un jugador de club, entregado, serio y de calidad. El azpeitarra no pasa por su mejor momento en el campo, pero la afición no puede olvidar todo lo que ha dado y da por el club de sus amores. El objetivo de la ira de los aficionados realistas –muy acostumbrados, por otra parte, a tener un chivo expiatorio con el que pagar las penurias realistas-, no debe ser Mikel Aranburu.

Desde estas líneas me uno a todos los que piden que Aranburu no figure en el once inicial. De hecho, y egoístamente, espero que no juegue en Girona. Me gustaría que el azpetiarra salga desde el banquillo en el siguiente encuentro en Anoeta, para cumplir su partido número 300 con los colores que ama, y sea recibido con una sonora ovación de SU afición. Porque se lo merece.

lunes, 25 de agosto de 2008

Volver a empezar

Septiembre huele a nuevo. Es, probablemente, uno de los meses más odiados del año, ese en el que todo vuelve a empezar, como decía la canción de aquel anuncio televisivo que avisaba a los más pequeños de que ya llegó la 'vuelta al cole'. Todo regresa en este mes y entre ese todo está la Liga. Una nueva temporada en la que los equipos, partiendo de cero, llenan la cabeza de sus aficionados de ilusiones y propósitos que, la mayoría de las veces, suelen quedar muy lejos de la realidad.

La temporada 2008-2009 va a ser muy dura para la parroquia realista, más todavía que las que venímos viviendo en los últimos años. La Real parte con la obligación de volver a empezar desde cero construyéndo los cimientos y el edificio entero para poder acabar el trabajo con nota a finales de la temporada. Para ello el equipo debe abstraerse de todo lo que está viviendo y todo lo que ha vivido en los últimos y convulsos tiempos. Pero a la vez, el club debe ser consciente de que todo ese desastre obliga, aún más, a conseguir el ascenso. Porque puede que no haya otra oportunidad de 'volver a empezar'. Un difícil equilibrio en un equipo roto en todos sus estamentos.

La austeridad debe ser la marca de la casa a la hora de gastarse los cuartos, una política que se notará en el campo y quizás también en la grada. No hay duda de que esta es una afición ejemplar, que ha demostrado estar con el equipo en los peores momentos pero la desunión entre club y seguidores es más grande que nunca. La grieta ha sido generada por una gran decepción en el sentir de los guipuzcoanos para con el equipo de sus amores, que en los últimos tiempos no para de darles disgustos, y puede que eso se note en Anoeta. Pocas cosas podrían resultar más dañinas al club que una espantada de sus aficionados. Esperemos que eso no ocurra. Al menos, no de priori y que después sean los jugadores quienes se encarguen de hacer olvidar las heridas a la masa realista. ¡Gora Erreala!

sábado, 21 de junio de 2008

Qué difícil es ser de la Real

Nunca fui a Atotxa. Ni mis progenitores me han contado historias del viejo campo. No viví el título de la Copa del Rey de 1987, y no había nacido todavía cuando, tras ganar dos títulos de Liga la Real llegó hasta las semifinales de la Copa de Europa. Tampoco presencié el salto de la Real hacia una nueva manera de entender el fútbol con la llegada de Richardson, Aldrigde y Atkinson. Vídeos y fotos en blanco y negro me hablan de Arkonada y el gol de Zamora en El Molinón está entre mis favoritos de una lista de recuerdos que jamás viví.

Tenía nueve años cuando las mochilas de Kaixo Anoeta inundaban Gipuzkoa. He crecido en Anoeta, de la mano de la Real de Uranga, con las camisetas de Bankoa y Kraft. Recuerdo la segunda etapa de Toshack en el banquillo txuri urdin y he visto crecer a grandes y no tan grandes jugadores de aquí y de allá: De Pedro, Luis Perez, Gica, Karpin, Kodro, Alkiza, Etxeberria, Imanol, Alberto... Más lejanos me quedan Carlos Xavier, Océano, Uría y compañía. Las tardes de carrusel me trasladan a goleadas como las del 5-0 al Athletic o el 8-1 al Albacete. Son las mejores gestas que recuerdo de mi equipo además de llegar a octavos de la Champions League, el subcampeonato de hace un par de años, el tercer puesto con Krauss y competir en la Copa de la UEFA, cuando eso aún era importante.

Yo llegue a esto después de la Ley Bossman y las S.A.D., cuando la globalización ya se había merendado la conciencia de medio mundo y los ideales dejaban paso a las aspiraciones. Por desgracia el fútbol dejaba de ser ese reducto donde cada rincón, cada ciudad, cada provincia, proyectaba sus ilusiones, esperanzas e ideales para convertirse en un exponente más -o quizás debiera decir en uno de los máximos exponentes- del ser humano como tiburón.

Por todo ello antes era más fácil ser de la Real. La Real que yo recuerdo siempre ha sido mediocre dentro del fútbol como espectáculo y negocio como se entiende ahora. Sin embargo, era un orgullo para la provincia reconocer que éste, sin presumir de ello, era un club humilde, honrado y elegante. Una empresa, sí, pero donde los valores, la educación, el buen hacer y el respecto dirigían el barco con más o menos criterio y acierto en los campos de fútbol. Hasta que el ‘todo vale’ nos abordó.

Así, la presidencia de Astiazaran pasó por la Real como un torbellino. Buenos resultados en el campo que contrastaron con una pésima y dudosa gestión que dejó a la Real herida de muerte. Mientras, la afición de la Real se atragantó con las sobras del triunfo y, enrabietada por el hambre de vencer, quiso vivir por encima de sus posibilidades. Una ambición que ha acabado pagando caro el club, puesto que el mandato de ‘Denon Erreala’-que vaya coña con el nombre-, no supo, en tres Consejos distintos, enmendar la trayectoria de un club con un turbio destino. Y entonces apareció entre las sombras él: Iñaki Badiola, el salvador, como algunos quieren verle. Un nuevo amo de una correa muy gastada. Tres presidentes en un año, una guerra civil entre instituciones, exdirectivos y el club. Una deuda que no para de crecer. Un año más en Segunda división. Un presidente que no parece saber cómo sacar a flote este barco hundido. Una afición rota, desilusionada…

Qué difícil es ser de la Real Sociedad.

jueves, 12 de junio de 2008

2008 primeran

Jakiteke da oraindikan datorren urtian Reala "primeran" izango ote dan ala 2. mailan jarraituko duen beste urtebetez (gutxinaz). Baina egungo egoera ikusita badirudi zaila izango degula 2008-2009 urtia Lehen Mailan ematia. Gure balkoi ugaritan agertzen diran banderek ez bide dute arrazoi izango?Ala bai.

Reala, Realaren futbol taldia, Lehen mailan izango ote dan ez dakit, baina ni(gu) "primeran" izateko gauza bakarra behar det. "Zein mailatan dan eta zeinen aurka jokatzen duen axolaturik eta era berian axola gabe, bi igandetan behin Anoetara joateko aukera izanez gero, bestetan telebistaz zein irratiz Reala jarraitzeko aukera izanik, eta okasio berezienetan kanpora ikustera joateko aukera badet, 2008 "primeran" emango det, talde hau pairatu/gozatuko baitet. Eta ez da gutxi! Astian zehar Ipotxetik pasa Realaren emaitza asmatzeko itxaropenez, ala iganderako cava botilak eskatzen ikustia, Reala pairatu/gozatzia da. Jendiarekin, lagun, lankide, ikasle edo edozein motatako ezagunekin Realaz hitz egitia, batez ere pairatzia da, baina hor datza bere xarma. Nire ezberdin pentsatzen dutenekin, zein antzeko ideiadunakin (haiekin/berarekin). Kaletik umiak Realeko banderekin ikustiak gozamena bakarrik dakarkit. Eta horretarako bost axola zait, nahiz izugarri inporta, Realak zeinen aurka jokatzen duen, zein mailatan dagoen eta aurreko partidua irabazi ala galdu egin duen. Reala axola baitzait, ez emaitza, eta batez ere, Realak ematen ditena, eta nire inguruan sortzen duena.

Eta batez ere, partidu egunian, Gasteizkua kasu, nahiz emaitza lagun ez izan, bizitutakua ezin ahaztu. Hainbeste ezagun, hainbeste aurpegi (hasieran bisai alai, gero mutur triste), hainbeste izen, batzuk lagun, besteren bat etsai ere, asko ikusiaz ezagun, beste asko ezezagun, falta ezin zirenak, lehen aldiz joandakuak,...Hori guztia da aurreko igandetik ateratakua, eta horrekin guztiarekin ni "primeran" izan nintzen, eta hala izango naiz hori kentzen ez dida/guten artian. Begi txuriurdin hoiek ikusten jarraitzeko aukera deten bitartian, batzutan betargi, bestetan betilun (aukeran askoz nahiago betargi noski) baina betiere txuriurdin, ezin hobeto izango naiz. Reala hori baitzait, begi txuriurdin hoiek. Eta betilun izanda ere ez dute kolorerik galtzen, berdin baitira Las Palmasen pozez ala San Mamesen bustiak. Ala alderantziz. Horiekin ni beti primeran.

Beraz, dena (ezer ia) ez da galtzen igandean helburua ez lortuta, baldin eta goian ala behian bizitzen jarraitzeko itxaropena kentzen ez badigute. Bizirautearekin behintzat ni neu alai izango naiz, harro bainago garenaz handinahiak ala gogoak gehiago nahiko lukeen arren. Hori bai, itxaropen hori behintzat ez diezadatela ken.

domingo, 27 de abril de 2008

La rueda sigue girando

Hace algo menos de un año a la Real le tocó vivir una de esas situaciones que la mayoría no habíamos conocido más que en la piel de otros. Para la Real fue un muy duro golpe por los muchos años que llevaba seguidos en Primera división y porque muchos pensábamos que siempre íbamos a verla ahí, otros puede que estén más acostumbrados o que no sea un fracaso total no estar en esa categoría, pero lo que es seguro es que por mucho que las expectativas fueren más bajas, por mucho que haya habido tiempo para asimilarlo, la experiencia del descenso siempre es triste en su consecución matemática.

Igual que nos tocó el año pasado, ahora les toca a otros, así como a algunos les tocará subir, confiemos en que estemos en esa segunda categoría. Pero sea como sea para mi el descenso de un equipo ya no es esa experiencia ajena, incomprendida, no es esa escena de tristeza paternalista por encima del hombro. Saber que el Levante ya ha descendido me hace pensar y recordar lo que fue nuestro descenso, con una perspectiva que quizás se olvide con el tiempo pero que desde luego el ascenso, por mucho que cicatrizaría la herida no haría olvidar a corto plazo.

No es que el Levante fuera santo de mi devoción, no le tengo ni mucho menos especial sintonía y aun no deseando a otros lo que nos paso a nosotros (es decir, sabiendo q es inevitable y prefiriendo que les ocurra a algunos y no a otros) hay equipos que prefiero que bajen a otros, incluso me alegraría por ello. Pero me alegraría porque son equipos que prefiero que estén en segunda, pero incluso con los más desagradables, aquellos a los que más antipatía tengo, me queda una pequeña pena de pensar que una parte de sus respectivos Gure Ametsa se les ha ennegrecido por un rato.

Bueno, quizás le damos demasiada importancia al éxito o al fracaso en algo que no deja de ser un juego, no ya solo una cosa bastante intrascendente y trivial como un deporte sino que incluso dentro de la lógica del propio deporte el éxito es algo sobredimensionado en tanto que responder a unas expectativas propias debería de ser algo más extendido. Sea como sea, un poco de pena hoy por los seguidores del Levante, aunque en el fondo posiblemente no será más que el recuerdo triste de una pena propia.

martes, 15 de abril de 2008

Maratila, Berriatik hartua

Beno, badakizue Berria egunkarian idazle batzuei idazteko tartetxoa eskaintzen zaiela Maratila izeneko txokoan, eta oraingoan idazle horietako batek eginiko testutxo bat dakarkizuegu, futbolarekin lotua baitago. Euskal idazle arras ezagun baten testua da eta testua ikusita futbolarekiko atxekimendu apur bat izatea litekeena da. Bai, asmatu duzue, Kirmen Uribe da idazlea.

Play Stationa (2008ko apirilaren 12ko BERRIAtik hartua)
Maratila
kirmen uribe


Semeak gustuko du play stationean jolastea. Play stationean bada futboleko jolas bat, eta harekin pasatzen ditu orduak eta orduak. Jolasak futbol talde baten ohiko funtzionamendua islatzen du. Txapelketak daude, eta behin txapelketa bukatu delarik fitxaketak egiteko aukera dago. Europa osoko taldeak daude sartuta play stationean, Europan dabiltzan futbolari guztiak. Jolasteko, norberak futbol talde bat aukeratu behar du eta harekin jolastu.

Semeak Chelsea hautatzen du beti. Berak esaten du Chelsea duela gogokoen, Chelsekoa dela bera. Niri pena ematen dit horrek. Nola ez den euskal talde baten jarraitzailea. «Ni zure adinean Athleticekoa nintzen» esaten diot nik, xantaia emozionala eginez. «Baina Athleticek beti galtzen du eta» kexatzen zait bera, «nik nahiago dut Chelsekoa izan eta Chanpion Leaguea irabazi». Burumakur ateratzen naiz bere gelatik.

Gaur ere gelara sartu eta playean jolasten aurkitu dut. «Berri on bat dut zuretzat» esan dit irribarre eginda. «Atheleticekin ari naiz jolasten eta Chanpion Leaguea irabazteko zorian gaude!». Nik ezin nion pozari eutsi. Azkenean ere bide zuzena hartu du mutikoak, pentsatu dut neure golkorako. Baina halako batean, konturatu naiz Athleticeko jokalari bat beltza zela. «Nor da hori ba?» galdetu diot, «ez dut ezagutzen». «Hori, Drogba da, Chelseako aurrelaria. Fitxatu egin dut Atheleticerako» erantzun dit berak. «Eta baita ere, Torres eta Mesi. Munduko talderik onena da orain Athletic».

Argi dago, ez dut zer eginik.